Todo sobre microempresas, emprendedores, talleres y cursos de capacitacion
martes, 29 de agosto de 2017
Con nuevo elevador de motos, vuelven los M&M
A principios de año, dábamos a conocer las máquinas elevadoras de motocicletas fabricadas por un grupo de jóvenes cochabambinos, que, mediante su microempresa M&M, comercializaba un paquete de ocho productos.
Hace poco, el equipo comandado por Miguel Ángel Ávalos logró un nuevo elevador, al que consideran su producto estrella: un elevador de sistema neumático con capacidad para levantar 455 kilos.
Se trata de un tricker neumático de cinco pulgadas, de cuatro milímetros de diámetro, soportes de goma, con material boliviano, mangueras de aire de alta presión y mecanismos “made in Bolivia”.
Según explica Ávalos, la demanda de sus clientes le obligó a diseñar este nuevo equipo, basado en parte en diseños de Internet y en parte adaptado a la demanda nacional.
Ávalos añade que el diseño y fabricación del prototipo tomó cerca de tres meses y 14 mil bolivianos de inversión. Sin embargo, una vez que se lo fabrique en serie, el producto podrá salir al mercado a un precio estimado e 9.500 bolivianos, con lo que estiman poder hacer frente a productos similares importados, cuyo costo es de 12 mil bolivianos.
Hasta la fecha, su mejor elevador era de sistema hidráulico, que funcionaba con aire compreso. Según Ávalos, también son productos buenos y resistentes, pero demoraban un minuto y medio en elevar su plataforma en toda su capacidad. En cambio, con el sistema neumático bastan 12 segundos. Además, no hay que hacer presión con el pie como con el anterior sistema, sino sólo apretar un gatillo de una pequeña garrafa de aire compreso, artefacto que cualquier taller tiene.
Todas estas maquinarias han conseguido llamar la atención de grandes empresas automotrices, pero también son asequibles para cualquier persona, además de ofrecerse todo facturado y garantía de un año, sin contar con el asesoramiento, reparación y repuestos.
M&M es un taller que funciona desde 2012, y un año después los jóvenes comenzaban a fabricar sus propios elevadores, para hacer frente a los equipos importados que llegaban a precios elevados.
Al principio, fueron llevando sus máquinas taller por taller, mostrando a los mecánicos y propietarios las cualidades de sus productos, escuchando sugerencias, añadiendo modelos a su catálogo e incorporando nuevas posibilidades y mecanismos a cada versión, hasta que el negocio creció y, hoy, el taller M&M se dedica a las dos tareas: reparación de motos (en ambientes más amplios que a principios de año), y, al fondo del taller, la fabricación de los elevadores.
Hoy, el equipo (porque se añadieron otras personas al taller, llegando a contar con dos especialistas en soldadura y cinco mecánicos) tiene al menos nueve prototipos de elevadores, con distintos mecanismos, tamaños, capacidades y precios.
Los hay desde los sencillos para una moto simple hasta el especializado en cuadratracks. También funcionan con sistema hidráulico, mecánico y neumático, con aire compreso, o con adaptaciones realizadas por el equipo, tales como el elevador de locomoción múltiple, que puede girar a cualquier lado y tiene espacio para extraer aceites.
Los jóvenes admiten que muchos de sus equipos están basados en modelos de Internet, pero no son copias exactas, sino que se busca incluir adaptaciones de acuerdo a la demanda de Cochabamba, lo que, además, les evita ser señalados de haber copiado. “Al contrario, es a nosotros que nos copian ahora”, dice Ávalos. Con este contexto, prometen nuevos productos para fin de año.
"Un equipo importado vale Bs 12 mil, pero el M&M se venderá en 9.500"
PARA CONSULTAS Y COMPRAS
• M&M es una marca que se adapta a la ocasión. Originalmente, era Motos y Músculos, aunque los emprendedores también lo adaptan a las palabras Mecánica y Músculos, y así, la llamativa marca se adapta a la situación.
• El taller (para reparación y fabricación) está ubicado en la avenida Perú esquina Virreinato de Lima.
• Los teléfonos de contacto son 72724655 y 4435621.
• También cuenta con la página web http://mymelevadoresbolivia.com/ y en la página de facebook f/M&MElevadores.
domingo, 15 de marzo de 2015
Metalmecánicos desean forjar su progreso con créditos y tecnología
Seguridad social, financiamiento para mejor tecnología y construir maquinaria para los gobiernos subnacionales son los objetivos de los trabajadores en metalmecánica de El Alto, que de lunes a domingo trabajan arduamente para cubrir la demanda de productos de la población.
A 15 minutos de la Ceja, en la zona de Pacajes, decenas de hombres y mujeres doblan, cortan, sueldan y embellecen el metal convirtiendo el acero, fierro, cobre o aleaciones en máquinas semiindustriales, puertas, cortinas, marcos, cajas de medidores de luz, entre otros productos como jaulas para mascotas, parrillas y adornos que fabrican para los sectores de la industria, la construcción y las necesidades de la población.
“Fabricamos, por ejemplo, máquinas para carpintería, como los cepillos, la cortadora y otras, y máquinas para minería, como las chancadoras, máquinas para carnicería y muchos más productos”, dijo el secretario ejecutivo de la Federación Regional de Metal Mecánica y Ramas Anexas de El Alto (Fermmcra), Freddy Aquino.
Esta Federación, creada el 6 de marzo de 2010, el mismo día del aniversario de El Alto, cuenta hoy con 12 asociaciones, cada una conformada por entre 50 y 100 unidades productivas “en crecimiento, pero afectadas por varios problemas”, agregó.
A principios de este mes, representantes de la Fermmcra se reunieron con la nueva ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Verónica Ramos, y sus colaboradores para abordar la Estrategia Productiva del Sector de Metalmecánica, informó el dirigente José Soliz. “Hicimos dos mesas de trabajo: perspectivas tecnológicas y seguridad industrial y economía plural, donde se abordarán las demandas del sector”, precisó.
Una de las principales necesidades está relacionada con la adquisición de créditos. “Nos ha quedado pendiente un acuerdo a través del Banco de Desarrollo Productivo para que podamos fortalecer a las unidades productivas con recursos y maquinaria de punta”, sostuvo Soliz.
Pedidos. Estas herramientas de trabajo les permitirán a los al menos 1.000 talleres que se dedican a realizar productos en metal generar mayor empleo, abastecer el mercado local y llegar al mercado internacional.
“Tendremos dos reuniones con los gobiernos departamentales para que nuestro sector contribuya al progreso y seamos proveedores de maquinaria agropecuaria”, añadió.
El segundo mayor requerimiento del sector tiene que ver con la protección social. “Para acceder a una jubilación que vaya acorde con las necesidades del sector”, subrayó Soliz, quien en sus ratos de ocio elabora artesanías con residuos de metal.
El dirigente afirmó que en El Alto hay familias enteras que se dedican a la elaboración de estos productos. “Hay madres de familia que se dedican a la metalmecánica y que trabajan muy bien”, destacó. “Cada zona de la ciudad tiene una especialidad en metalmecánica. No tenemos por qué estar compitiendo. Hay llanteros, cerrajeros, muelleros, chapistas, hojalateros y mucho más”, enlistó.
Dijo que la Fermmcra está en vísperas de firmar un convenio con la Universidad Pública de El Alto para que se pueda implementar un centro de investigación para la construcción de nuevas máquinas en el rubro.
Agrupación nacional
Proyección
El dirigente Freddy Aquino informó que actualmente la Fermmcra sostiene conversaciones con federaciones similares de Cochabamba y Santa Cruz para conformar una confederación nacional y para resolver de manera conjunta los problemas del sector.
Jóvenes migrantes hallan una oportunidad en el oficio
“Somos formadores de conocimientos”, subrayó el secretario ejecutivo de la Fermmcra, Freddy Aquino, quien destacó que su sector forma de manera empírica a nuevos jóvenes que requieren tener una fuente laboral.
“Cuando llegan muchachos del área rural o jóvenes que saliendo del colegio no cuentan con los recursos necesarios para estudiar, buscan trabajo y éste es uno de los primeros lugares donde recurren. Los capacitamos para que nos ayuden y al paso de dos años, generalmente deciden abrir su propio negocio”, dijo.
Capacitación. El dirigente sostuvo que este sector recibe a gente con ganas de aprender a trabajar en el rubro del metal.
“No somos egoístas, contamos con el conocimiento y no tenemos inconveniente de enseñarlo”, manifestó.
“Lo que hace falta son cursos de capacitación para reforzar nuestros conocimientos”, afirmó por su parte el secretario ejecutivo de la Asociación Metal Sur, Nelson Calle, para quien la enseñanza es parte del oficio.
Resaltó que cada sección de metalmecánica requiere una especialización específica. “El pintado de puertas metálicas, nuevos sistemas de soldadura o la elaboración de nuevos productos son solo algunas de las necesidades que tenemos”.
domingo, 19 de enero de 2014
Dos herrerías sobreviven en la calle Lanza donde se forja el metal
Todavía existen en el centro de la ciudad de Cochabamba dos de estas herrerías que conservan sus métodos tradicionales para forjar el metal. Están ubicadas, lado a lado, en la calle Lanza donde es frecuente que estos trabajos sea elaborados a pedido y es usual que los clientes lleven una muestra o un diseño en una hoja de papel, para que luego el herrero le de forma.
Cuenta un herrero que esta labor que requiere destreza y fuerza se transmite de generación en generación y empezó hace más de cien años con la fabricación de herraduras para caballo, uno de los principales medios de transporte de granos a distintos lugares de Bolivia.
Para fundir el metal se calienta carbón utilizando un fuelle, el que en algunos casos es eléctrico para que el trabajo se lo pueda realizar más rápido y con menos personas.
Generalmente se fabrican herramientas como ser picotas, barretas, puntas, cinceles, además de chapas forjadas para portones, trabajos que pueden tomar más de dos horas en su elaboración.
El herrero de la calle Lanza, Hilarión Condori, indicó que “este trabajo se lo realiza desde que se ha construido la vivienda que tiene alrededor de 130 años, los dueños son la familia Zambrana que ha transmitido el oficio de generación en generación y el señor Víctor, que ahora tiene alrededor de 70 años, ha sido mi maestro”.
Condori dijo que “inicialmente se hacían herraduras para caballo ya que ese era el principal medio de transporte. Se llevaban cargas de maíz a lugares de Bolivia como Oruro y La Paz”.
“De esta forma nosotros seguimos trabajando con carbón y fuego, que son las materias primas para la herrería”, explicó.
Condori indicó que “empecé a trabajar desde mis 12 años y anteriormente hacia trabajos de cerrajería, pero por la soldadura tuve problemas en mis ojos y, de esta forma empecé con el trabajo de la herrería”.
“Los utensilios para hacer este trabajo son una fuelle, un martillo y un yunque, donde se moldea el metal cuando está caliente y se elaboran sobre todo herramientas como ser picotas, barretas, puntas, cinceles y continuamos haciendo chapas antiguas para portones”, indicó.
Condori dijo que se han realizado pocas innovaciones como un motor en el fuelle para que se pueda calentar más rápido, pero, la forma de moldear este metal se mantienen”.
sábado, 20 de abril de 2013
Actividad de metalmecánica genera 100 emprendimientos
Ayer, en un acto especial, la Asociación en Metal Mecánica y Ramas Afines Oruro (Ammro), cumplió 11 años de vida institucional, siendo una instancia microempresarial que diseña, forma, promueve y ejecuta el desarrollo productivo integral y sostenible, explicó el presidente de esta asociación, Eddy Zolá.
Asimismo, señaló que la asociación cuenta con 150 afiliados, de los cuales 100 son activos, también posee emprendimientos que generan fuentes de trabajo para técnicos en metalmecánica, en los diferentes talleres que operan en la ciudad.
Es un sector productivo por la elaboración de diferentes maquinarias, accesorios, material de trabajo, herramientas y partes metálicas, en diferentes rubros.
"Tenemos gran demanda en el área rural, sobre todo en el sector de agricultura, ganadería, producción de alimentos, camélidos y la construcción", explicó.
Asimismo, explicó que este sector está apoyando mucho en el procesamiento de la quinua, por la fabricación de algunas partes para las plantas procesadoras, trilladoras y otras herramientas de cultivo y cosecha, recordó que el área de metalmecánica es amplio.
En el acto se destacó el aporte de cada uno de los emprendedores, que día a día con su trabajo apoyan a la productividad del departamento. "Es importante reconocer la inversión y trabajo de mano de obra que cada uno de nuestros afiliados realiza todos los días", señaló Zolá.
NECESIDADES
Por otro lado, el presidente de la Ammro, explicó que uno de sus principales problemas es la adquisición de materia prima, siendo que esta la importan de Arica, Chile. "Lastimosamente las ferreterías orureñas no son los importadores directos de los insumos y materias primas, en La Paz se adquiere por decir a 80 bolivianos cualquier material, ese mismo material en Oruro cuesta entre 100 y 120 bolivianos, lo cual genera pérdidas en nuestro sector, además de la subida de precios sin aviso oportuno", explicó.
Como Ammro, están buscando la manera de importar ellos mismos sus materiales. En los últimos años, se fue mejorando la maquinaria de trabajo en cada uno de los talleres de metal mecánica, mejorando así la calidad de sus trabajos, explicó.
Agradecieron el apoyo del Gobierno Autónomo Departamental de Oruro, por los diferentes proyectos que impulsan los emprendimientos productivos de este sector.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Está ubicado en Sopocachi Abren centro de grabado en metal
Al mirar hacia el pasado, el grabado en metal cumplió una función determinante para el lenguaje, creando hermosas páginas en la historia del arte con artistas como Goya y Rembrandt. Sin embargo, en La Paz, e incluso en Bolivia, a finales de las décadas del 70 y 80, y aun en la actualidad, no tuvo tal trascendencia la técnica, por ello el artista Gustavo del Río se animó a abrir un primer centro de grabado en metal llamado Claroscuro (calle Jáuregui 2262, Sopocachi), para lo cual cuenta con equipo importado para la especialidad del grabado.
Una iniciativa que fomente el arte. De acuerdo con Del Río, artista y propietario, el propósito de Claroscuro es enfocarse exclusivamente en la técnica del grabado en metal con clases y talleres y, a la vez, ofrecer el espacio a grabadores profesionales para que puedan desempeñar su trabajo por propia cuenta.
“En general, en nuestro país, y específicamente en La Paz, no existen prensas y el material necesario para hacer este tipo de trabajo. Las que hay en la Escuela de Artes y la Carrera de Arte de la UMSA son de segunda mano y no tienen buena impresión”, detalló el artista.
Para el propietario de Claroscuro, el centro responde a la necesidad que tienen los estudiantes y amantes del arte y da la posibilidad de conocer esta técnica poca utilizada y difundida.
Características. El espacio, que ultima detalles para su inauguración el próximo lunes 18, habilitó dos prensas o “tórculos” y tres escenarios bastante amplios para poder realizar los trabajos. Además, estará abierto al público, al aficionado o no a la técnica que tenga el interés de aprender. Pero también existe la opción de alquilar las máquinas.
“Lo que buscamos es que la gente se interese por este arte, pero que lo haga de la manera correcta y con el material adecuado”.
Además de la inauguración, el mismo lunes se iniciará el taller en las técnicas monotipos, agua fuerte y agua tinta, que estará disponible para jóvenes y adultos. “Por el momento, por el uso de materiales (ácido nítrico), aún no trabajaremos con niños. Sin embargo, posteriormente contaremos con un curso de dibujo infantil”, adelantó Del Río.
El espacio estará abierto de lunes a sábado entre las 08.30 y 21.00. “En esos horarios la gente podrá visitar las instalaciones, además de contemplar algunos de mis trabajos realizados con las prensas”, apuntó.
18 de febrero se realizará la inauguración con un brindis de honor y el inicio de un taller.
Gustavo del Río es un aporte a la cultura boliviana. El director y fundador de Claroscruro, Gustavo del Río, tiene estudios de grabado en Nueva York y Alemania y trabaja con esta técnica desde hace 20 años. Pero también se dedica a la enseñanza de esta técnica.
Exposiciones. Del Río es especialista no sólo en la técnica del grabado, sino en la pintura al óleo y los denominados “monogravuras”. El artista expone sus obras desde 1984 en galerías de Estados Unidos, Bolivia, Alemania y Suiza. Ganó el Primer Premio en grabado Albert Baldwin de Nueva York, Estados Unidos, en 1985.
domingo, 28 de marzo de 2010
Fundidora. Hace 20 años, Zenón Alanoca decidió que competiría con la importación de partes de maquinaria
domingo, 7 de febrero de 2010
uego de 10 años de trabajo, Marcels Cerrajería empieza a consolidarse como empresa de servicios Pequeña empresa de cerrajería crece
Con una inversión inicial de 500 dólares, la pequeña empresa de metal mecánica de Marcelo Ortuño ahora tiene planes de con solidarse como empresa de servicios múltiples.
Se trata de la empresa Marcels Cerrajería que actualmente tiene un patrimonio aproximado de entre 8 mil y 10 mil dólares.
“En este campo hay mucha competencia, no siempre justa y a veces deshonesta, porque cualquier persona que trabaje por mas de un año ya aprende lo básico para poder hacer sus propios diseños, además que ahora las herramientas son más accesibles. Antes, conseguir un arco o una emuladora para empezar un trabajo era toda una inversión, de entre 200 y 300 dólares, ahora no lo es tanto”, dice Marcelo.
Por ejemplo, comenta, “nosotros contamos con soldaduras industriales de segunda generación que nos permite acabados mucho más estéticos y más eficientes”.
Recorrido
Ortuño está orgulloso de ser metal mecánico. “Empecé a trabajar como ayudante. Fui progresando y adquirí una profesión en el instituto In focal de Santa Cruz, en el sistema dual de trabajo y estudio. Después de dos años de experiencia pude formar un taller independiente viniéndome a la ciudad de Cochabamba, porque las oportunidades aquí fueron más favorables para mí que en Santa Cruz”, indica.
Desde 2000 Ortuño trabaja de manera independiente.
“Hice trabajos para Coca Cola, el Hotel Regina, trabajé con muy buenos arquitectos, parte de mis trabajos están en la casa de funerales La Capilla”.
“En este momento estoy consolidando mi pequeña empresa de servicios integrales, algo pionero para mí porque me gustaría hacer una empresa que atiende para otras empresas. Es decir, servicios múltiples, de plomería, electricidad, soldaduras… es un proyecto que quisiera consolidarlo este año, ya que las oportunidades están creciendo en este país”, indica el pequeño empresario.
“Entre algunos de los trabajos que me gustan particularmente están los kioscos de Coca Cola que se encuentran alrededor de la plaza principal”
Marcelo Ortuño | Empresario
PERFIL
Personal
* Nombre: Marcelo Antonio Ortuño Covarrubias
* Edad: 29 años
* Estado Civil: Casado con Gabriela tiene un hijo, Gabriel
* Profesión: Técnico Operativo en Metal Mecánica, dedicado totalmente a la cerrajería.
Profesional
* Propietario de la pequeña empresa Marcels Cerrajería, ubicada en la avenida Circunvalación, una cuadra antes de Semapa, al norte.
* Su trabajo consiste en la transformación de metal. Crea barandas, barandados, estructuras, mesas sillas y todo tipo de diseños especiales.
domingo, 24 de enero de 2010
Sport Metal: 13 años de desafíos
“Nosotros asesoramos a nuestros clientes a base de las funciones de inversión (…) queremos que tengan una gimnasio rentable” Miguel Rivero, Empresario
Trece años trabajando en un rubro muy específico, como es el de quipos de musculación, lograron que la pequeña empresa Sport Metal tenga ahora en sus planes la oportunidad de exportar sus productos.
El dueño de esta empresa, Miguel Ángel Rivero, recuerda que la empresa empezó con dos personas y aproximadamente 800 dólares de inversión, en condiciones que además eran muy limitadas “porque el mercado en el que nosotros nos habíamos especializado, hace 13 años, era de equipos de gimnasio y ese fue un gran problema porque era algo nuevo que estaba entrando en el país”.
Actualmente su empresa tiene una inversión “no tan grande, pero que llega más o menos a los 70 mil dólares”.
“Nos ha costado mucho abrir este mercado porque es un rubro todavía muy pequeño en el país. Por eso nos hemos visto obligados a diversificar un poco nuestros productos, como por ejemplo mueblería, equipos médicos y otros. Eso nos ha permitido tener un crecimiento más sostenido”, comenta Rivero.
Producción
Es a partir de este año que la empresa ha empezado a diversificar sus productos, incorporando mayor personal y mejorar los ingresos. Actualmente cuenta con un equipo de 12 personas entre técnicos, fisioterapeutas e ingenieros.
“En el área de equipos de gimnasio tenemos como 140 tipos de productos diferentes. Tenemos tres variedades de líneas de producción; la línea Premium, que es de primera calidad, una línea intermedia y las más económicas” explica.
En la parte de productos médicos, la empresa produce camillas de parto, mesas quirúrgicas, equipos de laboratorio.
Y finalmente el área de construcción que abarca tinglados, puentes estructurales, todo con el afán de poder crecer.
perfil
J Nombre: Miguel Ángel Rivero Barrientos.
J Nacimiento: 30 de agosto 1970 en Cochabamba.
J Estado Civil: Casado, tiene cinco hijos
J Profesión: Diseñador industrial.
Profesional
J El empresario trabaja en el rubro de metal mecánica desde siempre. Ha sido su principal y más importante oficio. La empresa Sport Metal, que se dedica a construir equipos para gimnasios, cuenta con un equipo de 12 personas entre técnicos, fisioterapeutas e ingenieros.
domingo, 8 de noviembre de 2009
VJF crea máquinas que dan forma a envases de plástico

El diseño de la SPA2S surgió luego de varios proyectos anteriores que incluían máquinas con capacidades menores (hasta 350 envases, SPS1S) y moldes que sólo daban la forma a los plásticos. Ahora, es más fácil fabricar los envases para gaseosas, jugos, agua, yogures y otros, aseguró Paulo Luna, director de Proyectos.
Con esta máquina, la empresa marca una etapa de innovación tecnológica. Plásticos VJF, iniciales de Visión Justo al Futuro, nació en 1994 en La Paz.
La SPA4S fue creada hace poco y espera por su comercialización. La nueva máquina permite fabricar hasta 2.800 botellas pet por hora.
Entre las empresas que han confiado en Plásticos VJF están Belmed Ltda., dedicada a la fabricación de champús y líneas para el cuidado capilar, Delizia que utiliza envases para helados y yogures, Agronat, y otras dedicadas a los cosméticos.
El fundador fue Víctor Luna, actual gerente propietario y padre de los creadores. El negocio crece y suma el trabajo de tres generaciones de la familia Luna; entre todos han aprendido a evadir las épocas de crisis por las que pasó el país, en más de seis décadas. La planta se ubica en la zona de Alto Lima, en El Alto.
La idea de crear esta maquinaria en Bolivia nació a sugerencia de Paulo Luna. Si bien la máquina utiliza partes fabricadas en el extranjero (Alemania y Estados Unidos), “modificamos las piezas de las máquinas que son del exterior con nuestro propio diseño”, contó.
El armazón, la estructura y forma de procesamiento fueron diseñados y construidos en tres meses. José se encargó del compartimiento para las preformas, Freddy del calefactor, y Paulo de las unidades de soplado. Entre las características que presenta la SPA2S está un compartimiento donde se depositan las preformas (pequeños envases largos de plástico sin forma). Ascienden por medio de una cinta transportadora y pasan a un ordenador de dos filas. Van al calefactor u horno, donde toman la forma de la botella seleccionada, a una temperatura de 100 grados centígrados.
Este proceso toma aproximadamente cinco minutos y los envases de plástico están listos.
“En las otras máquinas había un solo carril de alimentación y de salida, ahora hemos puesto dos, por eso producimos más en menos tiempo”, indicó Luna.
Las máquinas son fabricadas con acero que asegura su durabilidad. Este material tiene que ser importado al igual que la materia prima plástica (pet). Esperan que la industria del acero y la petroquímica se desarrollen en el país, para abaratar costos.
Plásticos VJF también tiene 15 años de experiencia en la fabricación de otras máquinas, como la que permite sellar en cualquier envase plástico una variedad de etiquetas; y otra que se ocupa de llenar el contenido.
Estas máquinas se fabrican en función del espacio que ocuparán en cada industria nacional y cuentan con servicio técnico.
Diseño de tapas a pedido
En el mercado, las industrias requieren de un sinfín de envases para comercializar su producto. Hacer el diseño apropiado, la forma, el color y la etiqueta forman parte del proceso de creación de Plásticos VJF, que utiliza un software especializado.
Con esta tecnología, se fabrica el molde. El resultado se ve en la pantalla de la computadora y los cambios se realizan inmediatamente. Luego, se procede a sacar el primer modelo en plástico, empleando las máquinas que han fabricado. Efectúan las adecuaciones pertinentes en la empresa solicitante del pedido, y sólo resta producirlas en cantidad.
Además de diseñar botellas redondas, cuadradas, rómbicas, de todo tamaño, también producen las tapas correspondientes a los envases solicitados. “Fabricamos las tapas personalizadas de acuerdo con lo que el cliente requiere. De esta forma, decidimos aportar al abastecimiento interno de nuestro mercado“, señaló Paulo Luna.
De ayudante a empresario
Víctor Luna, fundador de la empresa, empezó como ayudante de tornería en la metalúrgica Maestranza Volcán en los años 70. Era huérfano y muy joven tuvo que trabajar.
Años después, con el apoyo de su familia, constituyó “Talleres Luna”, en el rubro de metal mecánica. “Básicamente, él hacía piezas de mantenimiento y las reparaba”, recordó su nieto, Paulo Luna.
Fue en 1994 que decidió introducirse en el sector de plásticos y fundó, junto a sus hijos y nieto, la empresa Plásticos VJF. En los primeros años, adquirieron máquinas importadas y se dedicaron a fabricar moldes de botellas.
Después de la graduación del nieto, como ingeniero electrónico, la familia decidió incursionar en la construcción de máquinas industriales para transformar el plástico, según sus propios diseños. “El esfuerzo de mi juventud está plasmado en el éxito del que gozo hoy”, señaló con orgullo el fundador de la empresa familiar.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Surgbol de El Alto fabrica hornos a pedido del cliente
“Tenían un diseño con una ventana pequeña en la puerta del horno y la verdad que no eran tan bonitos. Ahora, fabricamos hornos con puertas que permiten una visión más amplia de lo que se está cocinando y que evitan abrir cada rato la puerta para saber si está cociendo o no”, sostuvo Alarco.
Su primer taller estuvo en el patio de su casa. Contrataron a tres ayudantes para fabricar los primeros hornos semiindustriales. “Al comienzo copiamos, porque generalmente así se hace. Luego decidí mejorar y cada vez vamos innovando de acuerdo con la necesidad del cliente”, aclaró.
En el primer diseño de sus hornos, las bandejas se tenían que cambiar de lugar, de arriba abajo o viceversa, hasta que, por ejemplo, el pan o la salteña estuviesen totalmente cocidos.
“El calor no era tan envolvente. Ahora tenemos un horno de cocimiento envolvente, cuece igual arriba o abajo, no hay que subir ni bajar y es muy práctico. No gasta mucho gas, y en tiempo récord hace el cocimiento”, detalla con orgullo Alarco. Sin embargo, estas innovaciones quedan pendientes de una patente de exclusividad, porque el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) hace más de cuatro años que no tiene un especialista en hornos y, por lo tanto, su trámite está paralizado.
Eso no le impide cuidar cada detalle, desde la conexión de gas hasta el uso de la cerámica refractaria de calidad. “Me aboco a ser responsable con los clientes, a cumplir y entregar a tiempo”, aseguró.
El taller, ubicado en El Alto, cuenta con 20 trabajadores, jóvenes de esa ciudad que han encontrado un oficio. Carlos Quenta trabaja cinco años y Nicolás Ticona lo acompaña desde hace 15 años.
“Lo que más me agrada es que son tan eficientes que en un día terminan un horno”, comentó. Y tiene más de media docena de tamaños, que se miden por la cantidad de bandejas que van de una hasta ocho.
Aclaró que el tamaño depende del pedido del cliente. La Ciudad del Niño, Brosso, Aldeas Infantiles, Salteñas Diablo, la Policía Nacional están en su amplia lista. El servicio técnico posventa es parte de la atención que brinda a toda la población.
domingo, 20 de septiembre de 2009
Máquinas con sello de Cochabamba

Sobre las huellas dejadas por Hugo Cárdenas, que hace 39 años comenzó con visión empresarial a fabricar las primeras máquinas hechas en Cochabamba, nació la empresa familiar Metalcar a mediados de 1980 con el propósito de abastecer equipos de carpintería y metalmecánica al mercado local y del interior del país, con una inversión inicial de aproximadamente 50 mil dólares en infraestructura, dos tornos mecánicos y una fresadora.
En los últimos 29 años, Metalcar alcanzó a fabricar, para más de 350 clientes, alrededor de mil maquinas: regruesadoras de 600 y 400 milímetros, machimbradoras, cepilladoras, tupis, sierra cinta y circulares, escoplos, aserraderos de todo tamaño y escuadradora con eje inclinable de hasta dos metros, para carpintería y fresadoras, dobladoras, guillotinas, prensas excéntricas y taladros de columna, de todo tamaño y diseño, para metalmecánica.
En 10 años, Metalcar fabricó una gama de máquinas para equipar cinco institutos nacionales de formación técnica y atender los requerimientos de cinco instituciones financieras internacionales en el altiplano, el trópico y oriente, dice Hugo Cárdenas hijo, gerente de Producción de la empresa.
Las máquinas, por su calidad y diseño, son comercializadas en los mercados de Santa Cruz, La Paz, Sucre, Potosí, Tarija, Pando e incluso lograron satisfacer los requerimientos de ciudades fronterizas en Perú y Argentina.
Debido a que la demanda de maquinaria para carpintería y metalmecánica va en constante aumento, el Grupo Industrial Cárdenas, del que forma parte Metalcar, proyecta una inversión de 100 mil dólares, en los próximos seis meses, para trasladar la fábrica a un lugar más cómodo, capacitar recursos humanos, instalar tornos mecánicos y fresas de Control Numérico Computarizado (CNC) e impulsar nuevos productos.
“En Salta, Argentina, piensan que nuestras máquinas son importadas. Son de calidad que a veces el Gobierno no valora ”
Hugo Cárdenas | Empresario
PERFIL
Personal
* Nombre: Hugo Antonio Cárdenas Rojas
* Nacimiento: Cochabamba, 26 de marzo de 1983
* Estado civil: Soltero, vive con sus padres
* Profesión: Egresado en 2007 de la Facultad de Ingeniería Química de Univalle
Laboral
* Gerente de Producción de la empresa familiar Metalcar, dedicada a la fabricación de todo tipo de maquinaria para carpintería y metalmecánica en su fábrica de 700 metros cuadrados, ubicada en Cala Cala, con 25 operarios. Cuenta con registro de comercio en Fundempresa.








