miércoles, 22 de marzo de 2017

Bolivia’s Fruit genera empleo para 14 personas y apunta a exportar

Jairo Vidal asegura que encontró en la empresa Bolivia’s Fruit un sustento económico para él y su pequeña hija. Trabaja desde hace un poco más de un año en esta industria y afirma que su intención es aprender todo sobre el rubro de alimentos y crecer profesionalmente.

Bolivia’s Fruit nació como emprendimiento familiar en 2001 y ahora emplea a 14 personas, señaló la jefe de Ventas y Marketing, Rocío Zapata.

Uno de sus desafíos, a mediano plazo, es el de lograr la exportación de sus productos, tal como lo hizo en sus primeros años de vida, afirmó la jefa de Planta, Paola Castro.

Bolivia’s Fruit exportó el Supermix, un cereal hecho a base de quinua, amaranto y almendra.

La empresa exportó, también, café orgánico que se trae desde Los Yungas (Caranavi) y que en su momento fue comercializado en el exterior.

La empresa está negociando con clientes en Estados Unidos para exportar dos productos: turrones de cereal y café orgánico. Asimismo, en España tiene un potencial comprador.

Los clientes que se pusieron en contacto con la empresa requieren dos toneladas de turrones cada mes, una de cereales y 500 kilos de café orgánico.

La empresa conversó ya con los proveedores de materia prima, que son asociaciones de productores, para que estos se comprometan a entregar los volúmenes requeridos.

Castro señaló que la empresa tiene la capacidad para producir el volumen que se requiere para la exportación. Puede incrementar su personal y trabajar en dos turnos más.

MERCADOS

Bolivia’s Fruit vende su producción en las ferias internacionales que se realizan en Cochabamba, Santa Cruz y Oruro y en las que organiza la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía Productiva (Cadepia).

Cuando la empresa recibe un pedido grande o debe participar en una feria contrata a más personas para cumplir con estos requerimientos.

Sus productos se venden también en supermercados de Cochabamba y Santa Cruz y en algunas tiendas naturistas.

VOLÚMENES

Bolivia’s Fruit tiene varias líneas de producción y diferentes volúmenes para cada una de ellas.

La jefa de Planta señaló que cada mes se procesa una tonelada de café de Caranavi, y la misma cantidad de quinua insuflada que se utiliza para consumo directo.

La empresa elabora también amaranto insuflado y procesa cada mes 250 kilos de este producto.

Los turrones (barras energéticas) se constituyen en otro producto de la empresa. En sus cuatro líneas saca al mercado 500 kilos cada mes.

En cuanto a los chocolates con almendra, banano o café, Castro señaló que se procesa cada mes 200 kilos.

VISIONARIO

Zapata señaló que la empresa comenzó como un emprendimiento familiar de la mano de su primer gerente propietario Jorge Camacho, “quien tuvo la visión de elaborar productos novedosos que sean comparables con el mercado internacional y más naturales”.

Camacho, según Zapata, decidió elaborar productos naturales que apoyen la sana nutrición.

El primer propietario padecía de diabetes y, por este motivo, empezó a elaborar productos que sean libres de gluten, y otros para celíacos.

El gerente actual, Germán Zambrana, también tiene una política de incentivar la elaboración de productos novedosos para el mercado nacional.

La empresa ha creado nuevos productos, con miras a la exportación, que tengan una mejor calidad y presentación, y que estén acordes al mercado internacional, afirmó Zapata.

Entre los productos novedosos están las barras nutritivas, con cuatro variedades. Una de ellas se llama Nutri Fruit, elaborado con frutos verdes a base de quinua, avena y amaranto. “Este producto se ha elaborado en función a un pedido que se tenía de un intento de exportación a Dubai”.

Actualmente, se comercializa este mismo producto en el mercado local, pero con frutos rojos como el cherry y arándanos, de igual aporte nutricional.

La empresa tiene también el Full Protein, que es un suplemento nutricional para los deportistas y gente que quiere nutrirse sanamente y busca aumentar masa muscular. Este contiene la base de quinua, avena y amaranto, pero a su vez tiene cacao, tostado, tarwi y poroto para aumentar la proteína.

Otro producto que tiene calidad de exportación es la granola, que está hecho a base de quinua, avena y amaranto.

Este alimento, según Zapata, se puede combinar con leche o yogur, o es posible consumirlo en forma directa.

Comenzó con la fruta deshidratada

Bolivia’s Fruit comenzó en 2001 con producción de fruta deshidratada.

La jefe de Ventas y Marketing, Rocío Zapata, señaló que la empresa adquiere materia prima directamente de los productores de los diferentes pisos ecológicos del país: castaña de la Amazonía, café de Los Yungas, banano del trópico y cereales del occidente.

Cada mes compra 25 quintales de café

La empresa de alimentos compra cada mes unos 25 quintales de café orgánico de Caranavi (Yungas de La Paz), directamente de un productor local.

Durante el proceso se escogen los mejores granos, se los tuesta y se procede al molido.

De acuerdo a la molienda, la empresa obtiene los diferentes tipos de café, algunos más fuertes.

Ocho de cada 10 empleos, la mayor parte precarios, se crean en las mypes

Después de asistir a un curso para elaborar champú, hace un poco más de 20 años en la Universidad Mayor de San Simón, Ana María Gonzales decidió iniciar una microempresa “por necesidad”, la cual, según su evaluación, le da buenos resultados.

Aniloe es la empresa familiar que, dos décadas después de su fundación, comercializa en el mercado cuatro productos: crema depiladora, gel fijador sin alcohol, crema de peinar y champú.

Ana María afirma que tenía dos niños pequeños que debía sacar adelante y, por ese motivo, se le ocurrió iniciar este emprendimiento, para generar su propio empleo.

Al igual que esta cosmetóloga, miles de personas han abierto micro, pequeñas y medianas empresas en Cochabamba con el fin de tener un trabajo, a corto plazo, y generar fuentes de empleo para otros, afirmó la presidenta de la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía Productiva (Cadepia), Luz Mary Zelaya.

La representante de esta entidad aseveró que la micro, pequeña y mediana empresa genera aproximadamente el 80 por ciento del empleo en Cochabamba.

Este dato es corroborado por el presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba, Federico Diez de Medina, quien afirmó, en base a información del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, que en el país las micro y pequeñas empresas aportan con el 83 por ciento del empleo.

Zelaya señaló que en el departamento y el país se establecieron pocas empresas grandes, mientras que las micro, pequeñas y medianas conforman la mayor parte. "Por este motivo generan el mayor porcentaje de fuentes de empleo".

La empresaria subrayó que la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba y el Instituto Nacional de Estadística (INE) realizaron estudios que corroboran estos datos.

PRECARIO

Las personas que trabajan en microempresas y por cuenta propia están, en esencia, desprotegidas socialmente. Es decir, no gozan de los derechos de salud, jubilación, protección contra accidentes y enfermedades laborales, seguro de maternidad, entre otros, aseveró el investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) Bruno Rojas.

A modo de ilustración, en 2014, según información del INE, en el sector familiar, el 33 por ciento de los ocupados ganaba por debajo del salario mínimo nacional (1.440 bolivianos en ese entonces), y 60 por ciento tenía ingresos por debajo de una canasta alimentaria (2.263 bolivianos).

Rojas subrayó que las microempresas trabajan con capitales reducidos, alto rezago tecnológico, trabajo manual predominante, sin división del trabajo, ausencia de gestión empresarial y, en buena medida, vinculada a la búsqueda de la subsistencia del hogar antes que al objetivo de generar y acumular ganancias.

La propiedad de los medios de producción en la microempresa corresponde a la familia o a un miembro familiar.

Casi por definición, según el investigador del CEDLA, los empleos en el sector familiar y en las microempresas son precarios, “es más, extremadamente precarios”.

Según datos del INE para 2014, 98 de cada 100 ocupados en este sector tenían trabajos precarios, de los cuales, el 71 por ciento contaba con empleos precarios extremos, es decir, inestables, temporales y eventuales, con ingresos que no alcanzaban a cubrir una canasta alimentaria familiar y sin seguridad social (seguro de salud y aporte al sistema de pensiones).

En el sector semiempresarial (pequeñas empresas), el panorama era similar, ya que 97 de cada 100 ocupados tenían empleos precarios.

La representante de Cadepia, que aglutina a 1.500 artesanos y micro, pequeños y medianos productores de Cochabamba, dijo que no se puede precisar el número de emprendimientos, porque muchos están en la informalidad debido a la carga social que representa asegurar a los trabajadores.

EXPORTACIÓN

En el rubro de la exportación, las pequeñas y medianas empresas tienen también un rol importante en Cochabamba.

Aproximadamente, el 80 por ciento de las 196 unidades empresariales afiliadas a la Cámara de Exportadores de Cochabamba (Cadexco) es mediana o pequeña, informó el gerente general de la entidad, Víctor Hugo Villarroel.

Todas estas empresas están activas y de alguna forma vinculadas a la exportación de productos.

“Si se toma en cuenta el rendimiento de las exportaciones, se puede decir que gran parte (el 80 por ciento ) de las empresas que exportan, y que están afiliadas a Cadexco, tienen una talla mediana a pequeña”.

Las empresas que exportan pertenecen a los rubros de alimentos, manufactura, industria, textiles, minerales no metálicos y artesanía, entre algunos.

Una peculiaridad de las empresas exportadoras de Cochabamba es que gran parte de ellas trabajan con productos no tradicionales, nostálgicos, es decir, generan de alguna forma valor agregado a las materias primas.

En la gestión 2016, según datos proporcionados por Villarroel, las empresas de Cochabamba exportaron por un valor de 257 millones de dólares un volumen de 686 toneladas.

Las exportaciones de Cochabamba llegan a los cinco continentes del mundo y los países dependen de los nichos que consiguen los empresarios.

Villarroel afirmó que la exportación de productos conlleva beneficios importantes para el país, porque permite el ingreso de divisas, de manera formal, y la generación de fuentes de trabajo.

El representante de Cadexco señaló que lo que más tiempo toma para exportar es identificar mercados para los productos, proceso que puede demandar varios años.

Entre los requisitos para poder exportar, el empresario necesita ser formal y debe tomar en cuenta que el mercado internacional varía, es dinámico, varía en el tiempo.

“Los exportadores tienen competidores de distinto tamaño y los productores bolivianos deben estar dispuestos a tener una oferta flexible, que les permita adecuarse a los mercados internacionales, en cuanto a ofertas, precios y volúmenes”.

Villarroel recordó que los volúmenes que se demandan en el exterior son mayores a los que “normalmente estamos acostumbrados a negociar en Bolivia”.

Zelaya, por su parte, señaló que algunas de las pequeñas y medianas empresas de Cochabamba han logrado exportar sus productos, gracias a la calidad de su trabajo.

Al margen de la exportación formal que logran algunos pequeños o medianos emprendimientos, otros logran enviar su producción mediante los clientes que llegan del exterior o los bolivianos que visitan el país y se llevan algunos productos "que son bien acogidos afuera".

En el caso particular de su empresa, Acer Life (vida de acero), que elabora suplementos nutricionales, varios de sus clientes compran algunas latas de sus productos para llevarlos fuera del país.

Una traba para la exportación que tienen las mypes en el país son los grandes volúmenes que piden en el exterior. Y como las pequeñas empresas son todavía artesanales, no se puede cumplir con esta demanda.

DIFICULTADES

La representante de Cadepia, Mary Luz Zelaya, indicó que el aporte económico de las micro, pequeñas y medianas empresas es importante, pero estos emprendimientos trabajan con dificultades y limitantes, una de ellas la falta de mercados para vender sus productos.

Cadepia busca todo el tiempo espacios en parques y plazas para que sus afiliados se establezcan en forma temporal y puedan vender su producción. La última feria que realizaron fue en la plazuela Sucre, entre el martes 7 al viernes 10 de febrero.

Las mypes de Cochabamba ofertan sus productos, por lo general, en plazas de la ciudad, en ferias esporádicas, en la Feria Internacional de Cochabamba y el objetivo de la actual directiva es organizar ferias en sus predios de la calle Ladislao Cabrera, frente a la plazuela San Sebastián.

La tarea de Cadepia apunta a organizar, primero, ferias multisectoriales y luego sectoriales, por rubro especializado.

Otro factor negativo, y que afecta a casi todas las mypes, es el contrabando, debido a que los productos que ingresan al país son mucho más baratos y la gente los compra, pese a que son de menor calidad.

El contrabando afecta, sobre todo, según Zelaya, a los rubros de textiles, cuero, marroquinería y alimentos, este último "un sector que se debe cuidar mucho, porque son productos que están relacionados con la salud, en especial de los niños".

Zelaya advirtió que muchos productos (alimentos) ingresan al país de contrabando, sin registro sanitario y pueden ser nocivos para la salud.

"Nuestros artesanos hacen excelentes productos con sus manos y, sin embargo, ingresan los productos chinos, en condiciones muy desiguales, y la gente, por el precio, compra lo que es más barato".

Otra dificultad es que las pequeñas y medianas empresas no tienen acceso a los préstamos del sistema financiero, debido a que los créditos que se han diseñado para las pymes no llegan a los emprendimientos que transforman la materia prima, sino a quienes comercializan productos que se importan de otros países.

Zelaya señaló que las micro, pequeñas y medianas empresas no pueden acceder a créditos, debido a las garantías que exige la banca y muy pocos pueden cumplir con los requisitos.

"Si los créditos se otorgan a las personas que traen productos de China y los comercializan en el país no se está fomentando el crecimiento de Bolivia", puntualizó.

CRECIMIENTO

Una micro, pequeña o mediana empresa es familiar y en ella trabajan los esposos y los hijos. En algunos casos llegan a contratar a un par de empleados y, en el mejor de los casos, a 10 personas.

Estas empresas han crecido gracias a sus ventas y pueden contratar a más personal. Sin embargo, estos emprendimientos asumen las cargas sociales, producto de la formalidad, y deben asegurar a sus trabajadores y cumplir con los aportes a la Caja y a las Administradoras de Fondos de Pensiones.

Zelaya señaló que eso implica un crecimiento, lo que a su vez demanda la búsqueda de mercados y mayor producción, incluso con el objetivo de lograr la exportación.

Algunas de las empresas medianas que siguen creciendo y consiguen tener más de una docena de empleados se inscriben en la Cámara de Industria, porque su crecimiento es mucho más grande.

En las empresas familiares, el mismo personal debe cumplir varias tareas y ocupar diferentes cargos, desde la administración, la gerencia, elaboración, comercialización e incluso estar a cargo de la seguridad y el transporte de los productos.

Una empresa familiar está conformada como promedio por unas cinco personas. En las más grandes hay una decena de trabajadores, incluidos los propietarios.

Las mypes contratan a personal externo, especialmente cuando participan en ferias grandes (Feria Internacional de Cochabamba) o cuando tienen pedidos de volúmenes mayores de parte de sus clientes.

¿Qué es una microempresa?

* El Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) puntualizó que en 2008, para el Instituto Nacional de Estadística (INE), la microempresa era aquel establecimiento económico con 1 a 9 ocupados y con un valor de ventas anuales de 1 a 600.000 UFV (1.310.238 bolivianos).

* En otros estudios se tomó como convención que la microempresa era aquella con 1 a 4 ocupados. En 2013 y 2014, el INE determinó que la micro y pequeña empresa era la que tenía de 1 a 5 ocupados. En otras investigaciones sectoriales se consideró a la pequeña empresa con 5 a 19 personas.

* Este entrecruzamiento de criterios para definir a la microempresa, en el número de ocupados, y la ausencia de otros indicadores, impiden tener un panorama más creíble.

Emprendimientos familiares

* Las “microempresas” son, a decir del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), enteramente familiares. Ocupan a miembros de la familia y muy esporádicamente contratan trabajadores externos.

* Según datos del CEDLA, en 2011, el promedio de ocupados en el sector familiar fue de 1.8 personas. Podría estimarse, en general, que en este espacio hay dos personas empleadas por establecimiento económico.

* Esto implica, de acuerdo con el CEDLA, que si bien todo el sector familiar aporta con un número importante de ocupados, su capacidad de generación de empleos es limitada y esto rompe el mito de creer que la microempresa es gran generadora de empleos.

El ingreso promedio

* En 2014, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el ingreso promedio en el sector familiar era de 2.581 bolivianos y una mediana de 1.900 bolivianos. Ambos son más bajos con relación a los percibidos en otros sectores como el empresarial, donde el salario promedio era de 3.434 bolivianos y la mediana de 2.800.

* Alrededor del 70 por ciento de los ocupados en el sector familiar se encuentra en el comercio y los servicios, “lo que revela que son más empleos improductivos”.

* En cuanto a las exportaciones de las microempresas y de los establecimientos familiares, el CEDLA señaló que es marginal e insignificante, reducida a algunos rubros vinculados a confecciones de prendas de vestir y artesanías varias.

lunes, 20 de marzo de 2017

Lácteos, tejidos y más con plan integral en Capinota



Johnny Arce relata que, hasta hace un tiempo, uno de los grandes problemas de los productores lecheros de su región era que no podían vender toda la leche y había que botarla. Hoy, él y sus compañeros conforman una cooperativa, de la que él es el presidente, y todos son copropietarios de una planta que procesa la materia prima y ofrece al mercado productos lácteos bajo la marca La Capinoteña.

Irené Fuentes, otra pobladora del lugar, cuenta que ella y otras mujeres se organizaron en cooperativas, adquirieron máquinas textiles mediante un fondo rotatorio, y, actualmente, venden sus trabajos en el mercado local. “He podido vender ch’ulitos a 30 bolivianos… es un ingreso extra”, cuenta.

Éstos son dos ejemplos de los proyectos ejecutados mediante el programa “Generando Emprendimientos con Valores”, para el que ya se han invertido 900 mil dólares, entre la Cooperativa Boliviana de Cemento (Coboce), a través de su departamento de responsabilidad social, y en alianza estratégica con ICCO Cooperación.

La procesadora de lácteos fue implementada por Coboce con un presupuesto superior a los 706 mil bolivianos. Procesa 400 litros de leche al día y la producción se vende en Capinota y Cochabamba.

Según nota institucional, Coboce, siguiendo su modelo empresarial cooperativista, apunta al desarrollo territorial y a la implementación de buenas prácticas agropecuarias y de manufactura en los sistemas agroalimentarios de leche, hortalizas y frutales. Este apoyo debe ir acompañado de una cultura de gestión ética promoviendo negocios competitivos y sostenibles, con iniciativas para promover el emprendedurismo y los derechos económicos y sociales de mujeres.

En un segundo componente, el programa capacitó a pobladores en temas de higiene, sanidad, nutrición y prevención. Para mejorar el manejo de ganado y un fondo rotatorio se hicieron préstamos sin intereses para comprar equipos, tachos y máquinas para ser más efectivo en tiempos y mano de obra y bajar los costos de producción.



"El programa incluye cultura ética y emprendedurismo"



MUJERES

El programa apoya también emprendimientos en costura y repostería con las mujeres. Con un fondo rotatorio, se dotó de máquinas de tejido y capacitación una vez por semana para mejorar la producción, que actualmente ya se vende en ferias de Capinota. La capacitación incluye temas comerciales, calidad y distribución.

Asimismo, analizando la producción de la tierra, se diseña un programa para apoyar a los hortifruticultores, productores de semilla, para fortalecer el crecimiento socioeconómico del sector. A su vez, se está trabajando en rescatar parcelas de vinos, perdidas por las plagas y cambios climáticos que afronta el municipio.



HACIA SACABA

El programa de Coboce junto con ICCO Cooperación pretende extenderse a Sacaba, con capacitación técnica y escolar en la OTB Miraflores, favoreciendo aproximadamente a 150 familias de forma directa y a 446 de forma indirecta.

El proyecto arrancará con 170 mil dólares para un año, de los cuales 100 mil corresponden a Coboce y 70 mil a ICCO.

El primer componente consiste en la formación en albañilería, cerámica y similares.

El segundo, en la implementación de un centro de formación gastronómica y alimentos. Se darán cursos de panadería industrial, catering, servicio de restaurante-cafetería, alimentación escolar y la generación de otros emprendimientos gastronómicos rentables.

domingo, 19 de marzo de 2017

Henry, el joven que cambió la forma de vender en Tarija



Facebook es la red social más utilizada en el mundo y en Tarija no es la excepción. Creada en 2004 por Mark Zuckerber para establecer vínculos y relaciones entre amistades,

esta red social se manejó durante muchos años exclusivamente como un lugar de encuentro entre amigos, paralelo a la vida real.

Sin embargo, Facebook tenía preparado otras opciones para sus usuarios y fue recién en 2012 que, en la capital de la sonrisa, uno de esos millones de usuarios se dio cuenta de estas opciones para los tarijeños e hizo algo que revolucionaría la forma de comprar y vender en la tierra chapaca. Creó la Inmobiliaria Tarija.

Con más de 68 mil usuarios, 40 mil visitas diarias como mínimo y por lo menos 2.500 publicaciones al día, La Inmobiliaria Tarija se ha convertido en uno de los grupos de Facebook con más seguidores del sur del país. Pero ¿Quién está detrás de esto? ¿Quién fue el ingenioso creador de este grupo? ¿Cómo lo hizo?, son algunas de las preguntas que miles de personas tarijeñas se hacían cuando empezaron a ver la llegada que tenía este grupo de red social.

La idea

Henry Nelson Palluca Barrera se encontraba en la recta final de la carrera de Ingeniería Informática de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS), se acercaba su cumpleaños y su padre le había prometido comprarle un celular nuevo como regalo. Pero él ya tenía uno en buen estado, así que se le pasó por la cabeza vender su viejo teléfono para no tener dos equipos móviles.

Como sabía de la existencia de “inmobiliarias” camufladas en los bufetes de abogados, donde se encontraban anuncios de alquileres, anticréticos y la compra-venta de artefactos, Henry fue a ofrecer a estos lugares su celular que costaba 100 dólares en las tiendas y a medio uso se encontraba hasta en $us 50. Sin embargo lo que a él le ofrecían no pasaba de los 20 dólares.

Molesto por las ofertas y los tratos, optó por no vender su celular a estos lugares y decidió vender su equipo móvil en su perfil de Facebook. “Recuerdo que en esas épocas el Face era netamente chismes, no había nada de negocios”, relata al afirmar que fue uno de los primeros en usar esta red social para hacer un negocio en Tarija.

Con el anuncio publicado en su perfil, etiquetó a todos sus contactos que consideraba podían estar interesados y al cabo de poquísimo tiempo lo vendió, incluso a un precio mayor que de las tiendas.

Satisfecho con el resultado siguió con estas actividades, vendiendo equipos de computación en su perfil hasta mayo de 2012, cuando se le ocurrió que era necesario crear una página de Facebook para poder tener más opciones de compradores y tener más movimiento en torno a sus productos.

“La idea de las páginas en Facebook es interactuar directamente para que no estén haciendo lo que antes se hacía. Entrar a la dirección online y recién poder acceder a ver los productos; eso era tedioso y a veces la gente se olvidaba un punto o una letra y no podía entrar a la dirección. Lo que te permitía era que con hacer un clic o buscar en el buscador encontrabas las páginas de tu interés”, explica.

Así que con una página exclusiva para ofrecer sus equipos de computadoras, Henry tenía un buen mostrador que le permitía vender. Relata que esos primeros años él debía invitar e incluso añadir a la gente para que sea parte del grupo. Muchos lo aceptaban y otro tanto no. Pero pese a todo, en un corto periodo de tiempo ya estaba por llegar a los 5 mil likes en su página, por lo que debía pensar algo rápido.

Como las páginas de Face en ese entonces te permitían tener como máximo 5 mil likes, Henry optó por crear un grupo, que iba a tener características distintas a la página. “Para ese entonces yo quería tener más gente y más éxito en mis compras, entonces pensé en crear un grupo, un pequeño mercadito”, relata.

Cuenta que otro de los motivos por los cuales optó por el grupo, es que éste no tiene límite de likes, pero además, le permite tener otra forma de interacción entre los integrantes del grupo con relación a la página.

“Yo le puse a todo abierto porque quería que interactúe la gente, ya no quería vender solo yo, si no que quería que todos vendan sus productos, quería crear un mercado, quería que todos tengan productos y también quería comprar, porque a veces necesitaba algún repuesto de computadora y ahí lo conseguía más barato”, añade.

Consultado sobre qué ganaba con todo esto, donde cualquier publicación era gratis, dice que lo que a él le gustaba era comprar y conseguir las cosas mucho más baratas que en los mercados tradicionales, tal como fue en inicio la idea.

Afirma que una de las ventajas que siempre tuvo como creador, es que podía ver los anuncios y borrarlos, si estaba interesado en alguno de los productos en oferta. De hecho, admite haber comprado un “montón” de cosas baratas, valiéndose de este beneficio.

Sin embargo, no fue lo único que ganó, ya que al ver la cantidad de usuarios que se sumaban con el pasar del tiempo, optó por vender publicidad. “Como todo el mundo hablaba de la Inmobiliaria, empecé a cobrar por portadas”, dice. Recuerda que en una ocasión, el gerente de una empresa lo buscó para promocionar un evento en la portada del grupo de la Inmobiliaria y él acepto. Dice que incluso después de eso, la competencia de la empresa también acudió a él y de esa manera la venta de publicidades se metió en el grupo.

“Me fue bien pese a que no sabía cuánto cobrar, ni cómo. Lo que me gustaba era lo que atraía a la gente, porque cada vez que cambiaba la portada había como 200 nuevos usuarios que se agregaban ellos solos”, recuerda.

Explica también que otro de los beneficios que obtuvo en algún momento con la Inmobiliaria es la venta de publicidad marcada, es decir, que podía evitar que una publicación determinada se baje de su sitial, pese a la infinidad de publicaciones posteriores. Esto sabía costar 10 dólares al mes. Dice que antes Facebook te permitía hacer tres publicidades marcadas, pero ahora sólo una, por lo que este es un servicio que ya no ofrece.

Ahora bien, lo que más le causó alegría y placer interno a Henry con la Inmobiliaria Tarija, fue el haber ayudado a las personas a encontrar a algunos animalitos perdidos, pues a raíz de publicar aquellos anuncios sociales, las miles de personas que eran parte del grupo veían aquello y ayudaban a encontrar a los desaparecidos.

Anuncios de animales extraviados, campañas sociales, de donación de sangre y otros, fueron parte de la portada de La Inmobiliaria Tarija. Todos ellos sin pagar dinero alguno.

Lo malo

Como no todo es siempre bueno, recuerda que debido a la cantidad de likes que tenía el grupo y por ende, al éxito que iba alcanzando la Inmobiliaria Tarija, entraban muchos usuarios falsos y ofrecían productos que no venían al caso, algo así como spam, que debían ser borrados de manera inmediata, ya que a la gente le disgustaba.

Pero a eso, los políticos también se metieron al grupo y afectaron a la imagen que se había construido. “Esas cosas tenía que eliminarlas sí o sí porque a la gente no le gustaba. Ahí si sufrí”, recuerda.

“Lo que veo ahora es que ya no es un grupo exclusivo de negocios, porque desde que ha empezado a meterse la política yo tenía que estar borrando todo el día. A veces no podía hacerlo y ya me estaban diciendo que era de uno u otro partido. Incluso había portadas de periódicos que no eran reales. Lo que pasa es que se dieron cuenta de que si publicaban algo en la Inmobiliaria se hacía masivo y a costo cero”, dice.

Lo que se viene

Cuando está cerca de cumplir los cinco años de la creación de la Inmobiliaria Tarija, su creador y administrador dice que lo que se viene es una aplicación. Comenta que es algo que ya debería haber realizado hace tiempo, pero debido a las muchas actividades que realiza no pudo concretarlo. Espera que aquello pueda consolidarse hasta finales de esta gestión.

Aceleradora de agronegocios busca pymes ‘con ambición’



Cinco pyme se benefician del programa Aceleradora de Agronegocios (AbB) de ICCO Cooperación en Sudamérica, que busca contribuir a la seguridad alimentaria apoyando a empresas con potencial productivo, visión social y compromiso ambiental.

El programa, que tiene presencia en más de 25 países emergentes, opera en Bolivia desde finales de 2015 con el fin de dar asistencia técnica y capital a pequeñas y medianas empresas (pyme) del sector agrario.

“Califican empresas agroindustriales que se encuentren en una etapa de crecimiento y potencial de expansión y que incorporen generación de valor en sus procesos, inclusividad y participación activa en la cadena de valor”, dijo a La Razón Andrés Jiménez, gerente de Desarrollo de Negocios para Sudamérica de la holandesa ICCO.

AbB (por sus siglas en inglés) ofrece entre 50.000 y 250.000 euros (entre $us 5.272 y 263.591) a pymes que, además de las características arriba mencionadas, cuenten con sistema de gestión empresarial, clara orientación de mercado, ambición de crecimiento, red de pequeños productores externos, enfoque innovador, necesidad de servicios de desarrollo empresarial, al menos 50 empleados, registro de ventas anuales de entre 100.000 y 1 millón de euros (entre $us 105.436 y 1,05 millones) y potencial de rentabilidad rápida.

¿Cómo funciona? El aporte de capital le permite al fondo de inversión convertirse en socio de la pyme y obtener en ésta una participación que en ningún caso es mayor al 49% del valor de la empresa, además de una rentabilidad de al menos 12%. “Al participar accionariamente, el AbB asume todos los riegos y beneficios que incumben a la pyme de acuerdo con su porcentaje de participación”, explicó Jiménez.

Actualmente, este apoyo y acompañamiento —que no debe superar un tiempo de seis años— se brinda inicialmente a cinco empresas cruceñas, aunque está abierto también a firmas de otros departamentos.

La idea es profesionalizar a las pyme y convertirlas en emprendimientos comercial y financieramente viables para encarar oportunidades de negocios teniendo a disposición, además del capital, una metodología de valoración probada, seguimiento de un proceso de inversión estructurado, apoyo integral al negocio, acceso real a mercados, red internacional de contacto y sistema de inversión internacional.

NECESIDAD. Al final del AbB, “las pyme estarán listas para recibir la inversión de bancos y de otros inversionistas”, según ICCO.

Las pequeñas y medianas empresas “son parte de la columna vertebral de las economías agrícolas de muchos países en desarrollo”, pero “se enfrentan a muchos obstáculos (entre ellos la falta de financiamiento) para hacer crecer sus negocios e introducir métodos de producción más eficaces, sostenibles y orientados al mercado”, agrega la institución.

La ONG considera esencial la inversión en este sector productivo ya que la demanda mundial de alimentos, de acuerdo con datos el Banco Mundial, aumentará en 70% para 2050, cuando la población mundial sumará casi 10.000 millones

La iniciativa es parte de los esfuerzos para garantizar la seguridad alimentaria de todos ante el cambio climático, la rápida urbanización y el crecimiento demográfico.

Además, el impulso al sector agroalimentario en los países en desarrollo también es vital para acelerar la producción local, la expansión económica, la creación de empleo y el crecimiento de los ingresos.

Nanay lleva el talento artesanal de la mujer boliviana a 7 países



Con el lema “Tejer felices para gente feliz”, Nanay impulsa desde 2007 el desarrollo laboral, económico y social de artesanas bolivianas, labor que le permite exportar prendas tejidas con fibra de alpaca a siete mercados.

Nanay Hand Made es ya una reconocida empresa con conciencia social y certificada por la Organización Mundial del Comercio Justo que se dedica a fabricar ropa de alta calidad para marcas extranjeras. Todo comenzó en la década del 2000, cuando Patricia Maldonado —hoy gerente de Nanay— participaba del programa Quipus del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que desde 1999 hasta 2004 apoyó el crecimiento de microempresarios del sector de las artesanías en Bolivia.

Entonces “fue cuando comenzamos a exportar ropa de niños de manera sostenible”, cuenta la emprendedora, quien —luego de dejar el programa— dio sus primeros pasos independientes en el mercado internacional con la ayuda de otros seis propietarios de hilanderías paceñas.

Los clientes que había contactado siendo parte del proyecto del BID “me pidieron seguir trabajando juntos” de manera autónoma, recuerda Maldonado.

Poco después (en abril de 2007) fundó Nanay, nombre que proviene de la palabra aymara ananay, que significa “¡Qué bonito!”. La empresa aglutina a 87 talleres textileros de La Paz y El Alto liderados por mujeres y que emplean principalmente a mujeres artesanas. “Hemos recibido reconocimientos por la creación de empresarias mujeres que tienen a 5, 10 o 20 personas trabajando junto a ellas”, comenta la gerente.

El talento de estas bolivianas se plasma en la ropa para niños y bebés diseñados por firmas internacionales que luego se comercializa en Dinamarca, Inglaterra, Francia, Italia, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur. “Exportamos en promedio 56.000 prendas al año”, destaca Maldonado.

“Hay algunos talleres que pueden hacer 100 chompas, otras 1.000”, apunta la empresaria, quien precisó que hay unas 600 personas trabajando en los talleres legalmente establecidos que son parte del emprendimiento.

Para elaborar los productos, estas oficinas reciben los diseños y la fibra de baby alpaca que Nanay adquiere de las empresas bolivianas Altifibers y Coproca (50%), así como de compañías del Perú, que tienen una mayor disposición de materia prima y colores. Todos los productos se entregan a los clientes extranjeros luego de pasar por un exigente control de calidad.

IMPACTO. “Este trabajo es muy cuidadoso. La verificación de las medidas de un producto demora entre 5 y 15 minutos. Tenemos que ver todo, desde la colocación de los botones y etiquetas hasta el color de hilo y el acabado. En un día de mucho trabajo se controlan entre 120 y 150, pero si hay fallas unas 50.

Eso también depende del tamaño”, cuenta Helen Ulo, encargada del minucioso proceso.

También “se prueba la tensión, soltura y elasticidad del tejido”, agrega Inés Tumiri, otra de las 10 trabajadoras de la empresa.

Pero las prendas no son la única oferta de Nanay. Las tejedoras también elaboran juguetes y almohadas para bebés con divertidas formas de pulpos, burritos, tambores y botellas.

De acuerdo con Maldonado, el plus de los productos de Nanay es que son únicos, ya que solo Bolivia y Brasil producen la fibra de alpaca. “La razón por la que nuestros clientes siguen 15 años con nosotros y por la que seguimos creciendo es porque les damos un servicio tan bueno que nadie más se los podría dar.

Tenemos que apretarnos en costos de producción y ser excepcionalmente buenos para estar sobre los (productos similares) de Perú”.

El trabajo en Nanay es intenso, sobre todo cuando al país llegan diseñadores de marcas exclusivas para sentarse a planificar junto al personal de la empresa boliviana los modelos de la próxima temporada. Esta labor empieza en agosto de cada año, con la identificación de las tendencias y se completa en noviembre con la confección de las colecciones completas.

“Este año tenemos cuatro nuevos clientes y eso significa seguir creciendo”, por lo que “incluiremos cinco nuevos talleres a la producción” de la empresa, afirma la Gerente de Nanay Hand Made, quien en 2014 recibió de la Asociación Nacional de Mujeres Ejecutivas de Nueva York (Estados Unidos) la distinción “Emprendedora de las Américas”.

Cualidad empresarial

Propósito

Las tejedoras trabajan en sus propios talleres, que generalmente están en sus mismas casas, lo que permite que estén cerca de sus familias y pendientes de las actividades de sus niños mientras trabajan.

Presencia

El 90% de las personas que trabajan con Nanay son mujeres.

sábado, 18 de marzo de 2017

Pymes retomarán fuerza en Expo Aladi 2017

Las pequeños y medianas empresas nacionales y de los países miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) tendrán un importante protagonismo en la rueda de negocios que se efectuará del 18 al 20 de octubre en la ciudad de Santa Cruz ocasión de Expo Aladi 2017, informó el secretario general de esta feria, Carlos Álvarez, durante el acto de lanzamiento oficial del evento.

Álvarez indicó que la macrorueda de negocios no es solamente un espacio de compra y venta, sino que pretende reunir a pequeños empresarios para que se conozcan entre sí, intercambien y puedan generar oportunidades juntos, lo cual permitirá mejorar el comercio intrarregional latinoamericano que, hasta ahora, es muy bajo.

Álvarez agregó que los pequeños empresarios podrán asociarse para agregar valor a lo que produce cada país, puesto que en muchos casos los países compran insumos de los países desarrollados cuando países de la región no cuentan con el material.

El presidente Evo Morales que participó del lanzamiento, dijo que se escogió a Santa Cruz como sede del evento internacional por un reconocimiento al aporte de los empresarios pequeños y medianos que fortalecerán la integración en tiempos en los que las “grandes potencias imperiales quieren poner muros a los pueblos de América Latina”.

Reconoció que la principal deficiencia del país es la industrialización, lo que obliga a los empresarios a acudir a países desarrollados como China por lo que llamó a la integración regional.