martes, 17 de enero de 2017

Gobierno comprará puertas y marcos de madera de fabricación nacional para construir vivienda



La ministra de Desarrollo Productiva y Economía Plural, Verónica Ramos, anunció el lunes que Gobierno comprará puertas y marcos de madera de artesanos bolivianos para construir viviendas sociales, como un incentivo para consumir lo "hecho en Bolivia".

En conferencia de prensa informó que su despacho firmó un convenio con la Agencia Estatal de Vivienda para beneficiar a los productores bolivianos en madera, que realizarán una primera entrega de 294 puertas para un proyecto en Cochabamba.

"Hemos firmado un convenio con la Agencia Estala de Vivienda para poder articular este trabajo que realizan en el marco de la construcción de viviendas para coordinar la producción nacional, y hemos firmado un primer convenio que es el proyecto Tamborada en Cochabamba que nos permite abastecer con 294 puertas de manera inicial", explicó.

Anunció que se realizarán más compras a artesanos bolivianos para cumplir con la construcción de otros complejos habitacionales.

Por su parte, el director ejecutivo de la Agencia Estatal de Vivienda, Gonzalo Rodríguez, informó que cada puerta y marco se comprará a 700 bolivianos y se prevé realizar adquisiciones para construir este año más de 20.000 viviendas.

"La agencia estatal de vivienda en promedio deberíamos 23.000 soluciones habitacionales al año, para cumplir la agenda patriótica de nuestro plan de desarrollo social de 115.000 viviendas al 2020", subrayó.

Dijo que entre enero y marzo se realizarán los contratos de compra para beneficiar a productores bolivianos y dinamizar la economía, que se comprometieron en dotar materiales de buena calidad.

"Es un buen momento arrancar en enero, y nosotros concluir proyectos y cerramos la totalidad a finales de marzo, las contrataciones se van hacer a partir de enero, febrero y marzo cerramos", detalló.

A su turno, el ejecutivo de la Federación de Carpinteros de El Alto, Damián Vargas, dijo que ese convenio beneficiará al menos a 3.000 artesanos en madera. (17/01/2017)

El señor que convierte monedas en anillos

Máximo Ramón Cardozo estaba en la plaza de Uyuni, una mesita modesta de madera vieja, en un platito hondo monedas de diferentes países, la mayoría antiguas, que ha conseguido en uno de sus múltiples viajes a Buenos Aires, y anillos de todos los tamaños que ofrece este señor.

Cuando uno se acerca puede darse cuenta que esos aros son elaborados con las monedas que se exhiben sujetados en unos clavos, llama la atención porque en los anillos casi siempre quedan inscritos los nombres de los países a los que pertenece determinada moneda.

Y cuenta Cardozo que aprendió este oficio cuando era muy pequeño, de 10 a 11 años porque había visto a alguien, a quien ya no recuerda, que hacía anillos.

A sus 30 años se fue a Mar del Plata, Argentina, ya que él es natural de Salta, pero suele radicar en Ushuaia cuando no está viajando a otros países, en la playa no se admitía a vendedores ambulantes, oficio al que se dedicaba, y vio que los únicos que no eran alejados de ese lugar eran los artesanos, entonces recordó que sabía hacer anillos, ahí salió el artesano ante la necesidad que tenía de sobrevivir.

Un fierro de forma cónica, unas tuercas de diferente tamaño y un combo, esas eran sus únicas herramientas de trabajo, de manera sencilla es como va forjando los anillos.

Realiza una demostración, pone la moneda en un cuenquito, y con la herramienta cónica, que parece un clavo gigante la va golpeando y desgastando, el metal de la moneda cede y se va formando el hueco, en un cajón de madera que tiene más allá coloca el anillo y lo va limando para que quede más liso y no lastime.

Y mientras va golpeando va cambiando de tuercas de diferente tamaño, para llegar a la medida que se busca, labor que según él le toma una hora aproximadamente.

También explica que las monedas como el Euro son demasiado duras y el centro se separa de los bordes por ser de diferente metal, por lo que, según él, no son buena materia prima, por lo que prefiere utilizar monedas antiguas, que dice, son las ideales para forjar los aros.

Además consigue monedas de todos los rincones del mundo, como Corea, Suiza, Israel, Italia, Reino Unido y otras, que consigue en Buenos Aires, allá las compra, alguno que otro turista le regala monedas pero son pocos, así que prefiere pagar por ellas.

Cada moneda cuesta desde dos pesos argentinos, pero hay hasta de 50 o más, de acuerdo a la moneda.

Este artesano va de gira por diferentes países ofreciendo sus artísticos anillos, pero no se anima a ir a Europa y Estados Unidos porque le parece dificultoso hablar el inglés y eventualmente visita Uyuni, desde hace 20 años, pues su vida es un constante devenir.

Es de esta manera que este hombre demuestra que para sobrevivir no hace falta más que buena voluntad y algo de imaginación, pues cualquier trabajo por humilde o esforzado que sea, mientras sea honrado siempre será digno.



Yapacaní Proyecto estudiantil de energía solar gana 100 mil dólares en Abu Dabi

- Un proyecto boliviano de energía solar ganó 100.000 dólares por estar entre los 15 finalistas de entre 1.678 participantes en el premio internacional Zayed Futuro Energético, concedido por el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi.

El proyecto nacional fue elaborado en el colegio de secundaria Sagrado Corazón de San Juan de Yapacaní. El mismo tiene como objetivo dotar de energía solar a la escuela mediante la instalación de 100 paneles de 25 kilovatios, y contó con el impulso del exalcalde de ese municipio cruceño, Katsumi Bani.

El premio fue entregado este lunes en medio de la Semana de la Sostenibilidad y busca concientizar a las nuevas generaciones respecto a la importancia del cuidado del medioambiente desde las acciones ciudadanas.

domingo, 15 de enero de 2017

Billetes de Alasita, un negocio familiar de más de cinco décadas


La elaboración y distribución al por mayor de los billetes del Banco de la Fortuna que se venden en la Alasita se ha convertido en un negocio de al menos cinco décadas al que se dedican familias que pasan la tradición de generación en generación.
Aunque los orígenes conocidos de la Alasita se remontan al siglo XVI, no fue sino hasta hace al menos 50 años que el dinero de fantasía se introdujo en la fiesta del Ekeko.
Varinia Oros, investigadora del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), indica que los ejemplares más antiguos que conserva ese recinto cultural datan de 1970.
“Son copia fiel de los billetes de circulación” regular, “pero de papel sábana, no tan finos como los de hoy” y con la imagen de “la Virgen de Copacabana” impresa con la técnica de decoración artesanal “stencil, que era como una fotocopia más manual”, recuerda la también curadora de la Colección de Alasita del museo.
Cléver Cárdenas, investigador del Musef, comenta que las miniaturas de “papel moneda” podrían haberse originado a principios del siglo XX, en las “ferias de ciencia y tecnología” paceñas —en las que “las imprentas lanzaban novedades”—, pero que la costumbre de comprarlos puede haber surgido hace “más de 50 años”, cuando la celebración —en principio eminentemente rural— ingresó con más fuerza a las ciudades.
  • El ‘papel moneda’ de la década de los 70. Así lucían los billetes que circulaban en la fiesta del Ekeko en la década de 1970. Las muestras se pueden ver en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore.
Sin embargo, reconoce Oros, “no sabemos por qué se empezaron a sacar los billetitos”, que primero tenían el rótulo del Banco de Alasita y luego del Banco de la Fortuna.
Rómulo Sanjinés, propietario de la imprenta Maquev (Morir Antes que Esclavos Vivir), ubicada en la calle Linares, cuenta que comenzó a producir “la plata” del Ekeko “hace 45 años”. “El trabajo de impresión empieza en noviembre”, al igual que la venta de estas miniaturas. “Los billetitos se llevan no solamente a La Paz, sino también a El Alto, donde ha crecido mucho la feria, y además para el interior del país”, afirma el gráfico, quien trabaja el negocio ya tradicional con su hijo, yerna y nieta.
Evelín Grájeda, operaria de Maquev, explica que el proceso de fabricación del “papel moneda” es simple pero minucioso. Primero se escanea un billete normal, luego se retoca la imagen y se añaden las figuras del Ekeko o de la Virgen de Copacabana. Después se queman las placas, se imprimen los diseños en papel bond, se cortan las hojas estampadas y se distribuye “el dinero” para su venta. Para que la apariencia de los billetitos sea similar a la de los originales, las placas se renuevan cada vez que hay cambios en las series o nuevas medidas de seguridad.
Sanjinés asegura que en su taller se obedece al pie de la letra la recomendación del Banco Central de Bolivia, que recuerda que los billetes de Alasita deben ser al menos 50% más chicos o 50% más grandes que los originales, pero en ningún caso iguales, lo que está legalmente prohibido. Estas medidas permiten continuar con la tradición sin que la reproducción sea tipificada como delito de falsificación de la moneda nacional.
“Los minorista se llevan en promedio unos siete paquetes de cada corte”, de Bs 10, 20, 50, 100 y 200, sostiene Grájeda, cuya imprenta, al igual que otras de la ciudad, también ofrece cortes de $us 20, 50 y 100, y otras monedas extranjeras, como los euros y los pesos argentinos, a pedido.
Estas miniaturas serán vendidas desde los próximos días para ser contadas por los creyentes al mediodía del 24 de enero con la esperanza de que el Ekeko las haga realidad.
  • Diseño, un proceso simple pero detallado. Luego de escanear un billete original, se retoca el diseño, se añaden las figuras del Ekeko o de la Virgen de Copacabana y se reduce el tamaño de la imagen.
Nancy Cuevas, quien imprime los billetitos en El Alto y luego los distribuye desde su tienda en la Linares, recuerda que comenzó a vender estos productos a los 12 años, junto a su mamá. “La producción empieza a medio año. Hacemos primero para la festividad de Urkupiña (Cochabamba) y luego para La Paz”, explica la comerciante, quien sigue la tradición familiar a sus 60 años.
DINERO. Estas miniaturas no solo se venden en la Alasita de La Paz, si no también en festividades similares en Potosí (en abril), Tarija, Sucre (ambos en julio) y Santa Cruz (en septiembre). Cuevas indica que en la festividad paceña vende unos 100 paquetes, cada uno con 40 fajos de 1.000 billetes de diferentes cortes, lo que representa un ingreso de unos Bs 56.000.
“Abrimos el 20 de diciembre. La gente lleva 1.000 billetitos a Bs 14”, dice Rosario del Pilar Quisbert, hija de Cuevas y responsable de la tienda de distribución al detalle de su familia en la Linares, mientras su primo de nombre Américo llega al lugar con más paquetes, así como un turista que después se lleva un manojo de “la platita” como recuerdo.
“Llevan los billetes a las ferias de todos los departamentos. Vienen a comprar todo el año”, dice Grájeda.
  • El fajo tiene mil unidades de diversos cortes. Lo más moroso y difícil, según los encargados de las imprentas, es cortar los billetes y ordenarlos en paquetes de 1.000 unidades para su posterior venta.
Nancy Bustamante, “casera” minorista de Sanjinés, recuerda que con su papá siempre ofreció el “papel moneda” de fantasía en la Garita de Lima. “Ahora —declara— llevamos unos 60 fajos y los vendemos con la bendición de Don Rómulo”, quien antes de entregar los billetitos a los comerciantes los ch’alla con alcohol, mientras pronuncia una oración para la Pachamama. Estos productos “se venden con la fe que tenemos”, asegura.

viernes, 13 de enero de 2017

Alasita 2017 Artesanos invirtieron más de Bs 10 mil para miniaturas

Los artesanos que participan de la Feria de Alasita 2017 invirtieron aproximadamente Bs 10 mil para la fabricación de miniaturas que serán expuestas desde el próximo 24 de enero.

A partir de esa fecha, más de siete mil artesanos expondrán sus productos en ocho ferias distribuidas en diferentes sectores de la urbe alteña, donde prevalecerá el trabajo de arte en miniatura, además de juegos y comida tradicionales.

EXPOSITORES

La mayoría de los artesanos de la ciudad de El Alto fabrican sus miniaturas con materiales como yeso, madera, hojalata y otros. En promedio, estos ciudadanos manejan un capital de 10 mil bolivianos, monto con el que se debe cubrir el trabajo de los operarios que ayudan a fabricar los objetos, así como el mismo capital para la fabricación.

El DIARIO conversó con tres de los principales expositores de la Feria de Alasita en la ciudad de El Alto, quienes se instalan cada año en las zonas Villa Dolores y 16 de Julio.

Los entrevistados explicaron que son muchos los riesgos a los que se someten al invertir dicho monto, porque en muchas de las oportunidades no llegan a vender toda la mercadería, lo que disminuye sus ganancias y podría incluso generar pérdidas.

ARTESANO

Luis Ramos es artesano, considerado uno de los más antiguos en el rubro, dedicado a la fabricación de miniaturas en yeso. Señaló que la inversión que efectúa no siempre tiene un resultado óptimo en la parte económica porque existen pérdidas, ya que no se vende todo el producto preparado para una gestión, a pesar de que se trabaja casi todo el año preparando la mercadería.

“En mi sector somos casi 85 afiliados. La mayoría tenemos poco capital, pero siempre existen riesgos como en todo, por eso es que siempre hemos dicho que si tuviéramos un apoyo de las autoridades del ramo para poder incrementar nuestro capital, también lo que producimos sería en mayor cantidad y tal vez con menor riego de pérdida, porque siempre estamos propensos a este problema”, explicó Ramos.

TRABAJO

Por su parte, el artesano Hugo Apaza, quien también se dedica a la fabricación de productos en yeso, señaló que, en muchos de los casos, el trabajo de los artesanos empieza a mediados de cada año.

En los talleres se emplea varios operarios, a quienes la remuneración que se debe pagar no está dentro el capital que emplean para la adquisición del material.

“Para nosotros, al margen de nuestras ganancias y el mismo monto de dinero que empleamos, no se contemplan los gastos que pagamos a nuestros trabajadores, por eso siempre hemos dicho que inclusive es más el monto que gastamos en ellos que en la inversión del material que empleamos”, agregó Apaza.

MASITAS

Por otra parte, otro expositor con más de 40 años años en el rubro, quien participa de la feria en la zona 16 de Julio en el sector denominado “masitas”, aseguró que forma parte de la segunda generación de trabajadores en este negocio.

“Nosotros, hace años atrás, teníamos operarios hasta en un número de 10 personas porque debíamos mostrar lo mejor de nuestro trabajo ante la población y como recuerdo tenemos los premios que ganamos varios años producto del esfuerzo. Además, en esa época lo poco que invertíamos nos alcanzaba para la adquisición del material que empleamos”, finalizó Salazar.

NOVEDADES

Cabe destacar que ayer se realizó la presentación oficial de la Alasita 2017, donde los artesanos informaron que, como parte de las novedades de esta gestión, se presentarán camiones del Dakar y Wayna Buses para los amantes de los automotores.

Además, se mencionó casas y edificios que cuentan con tanques de agua para evitar que el líquido falte en los hogares de los creyentes.

Para los amantes del fútbol, se preparó escudos del “equipo de sus amores” que podrán ser colgados en sus hogares, oficinas o el lugar de su preferencia.

Finalmente, se adelantó que se presentarán alcancías y adornos de diferentes personajes de caricaturas, los que resalta por el detalle de su acabado, uno de los puntos que llamó más la atención de los ciudadanos que se dieron cita en la Alcaldía Quemada de La Ceja.

miércoles, 11 de enero de 2017

GoWork, espacios para negocios “inteligentes”



Con una arquitectura moderna y una ubicación estratégica en el centro de la zona de Equipetrol, en la ciudad de Santa Cruz, GoWork Smart Business es la primera plataforma “smart coworking” de oficinas compartidas, dinámicas y colaborativas, que “marcarán un antes y un después en la forma de hacer negocios en Bolivia”.

El emprendimiento nació en diciembre pasado, de una necesidad latente en el mercado de generar plataformas de servicio integrales hacia las empresas, negocios, profesionales y start ups, que buscan optimizar sus costos y trabajar con la flexibilidad que necesitan en un entorno cada vez más cambiante, explica su gerente General, José Luna.

Agregó que, para esto, GoWork, que forma parte de un grupo de inversiones con socios de Bolivia y Perú, realizó estudios de mercado para entender las necesidades de cada uno de estos segmentos, así como también se han realizado visitas de investigación a Perú y Argentina, países en donde los modelos de coworking están más desarrollados.

Esta tendencia global, ante los cambios en la forma de trabajar —horarios y espacios laborales más flexibles— se ha consolidado rápidamente y con éxito en varios países, dado que trae ventajas que generan muchas oportunidades de networking y ampliación de las redes laborales.

"Ante la aparición de nuevos modelos de trabajo como el independiente, el freelance y el home office, los profesionales y las empresas eligen oficinas con ambientes compartidos para hallar un clima laboral, sin estar entre las cuatro paredes tradicionales", dijo Luna.

Quienes optan por este servicio generalmente buscan dos objetivos. Primero, alejarse del esquema de oficinas convencionales y, segundo —el más importante quizás—, encontrar la flexibilidad que necesita para ingresar al mundo del "Smart Business".

Bajo esta tendencia y enfocada en los emprendedores bolivianos, GoWork es la plataforma “smart coworking” de amplios espacios integrales pionera en el país, que se adaptan a cualquier necesidad empresarial, desde un escritorio personal completamente equipado hasta ambientes de privacidad mixta y oficinas virtuales.

Según su Gerente General, las oficinas compartidas permiten crear lazos entre lo corporativo y el espíritu freelance. “Tenemos como misión ofrecer un ecosistema que invite a la eficiencia, innovación y productividad de las personas, negocios y marcas que confíen en GoWork”, destaca.

“Brindamos ambientes excepcionales y exclusivos en donde cada detalle es importante para el desarrollo del concepto que prometemos”, asegura el máximo ejecutivo de la firma.

Este primer año, GoWork pretende consolidar su presencia en Santa Cruz, con la apertura de una segunda oficina en unos cuatro meses. "Nuestros planes de expansión implican la apertura de una oficina cada ocho o 10 meses durante los próximos cuatro años, esto con la finalidad de ampliar la plataforma para nuestros usuarios puesto que con la membresía de formar parte de GoWork pueden acceder a cualquiera de las oficinas a nivel nacional y beneficiarse con los servicios", adelantó Luna sobre las proyecciones que han trazado.



"El entusiasmo que se vive en el lugar predispone a la creación de negocios inteligentes…"



IMPULSORES

GoWork forma parte de un grupo de inversiones con socios de Bolivia y Perú.

La Gerencia General está a cargo de José Luna, administrador de empresas con estudios postgrado en Gestión de Personas y Generación de Demanda y con más de 15 años de experiencia en el sector de consumo masivo en posiciones directivas en la multinacional Nestlé, CEO & Fundador de GoWork Smart Business en Bolivia, emprendedor e impulsor de ecosistemas de innovación como plataforma de desarrollo de negocios.

GoWork está ubicado en la zona de Equipetrol (frente al restaurante Chalet La Suisse) cuenta con salas de reuniones, sistemas de seguridad y limpieza, con acceso las 24 horas y cuenta con el equipamiento tecnológico necesario.

El sistema “smart coworking” asegura dos ventajas principales: una atmósfera colaborativa y la reducción de costos operativos al compartir servicios y pagar sólo por el espacio que requiere.



VARIAS OPCIONES

GoWork es la evolución de los espacios de trabajo tradicionales, con un formato innovador, dinámico y flexible, que permite compartir los espacios con otros profesionales y otras empresas o tener uno propio de trabajo. Todo ello en un ambiente que potencia el desarrollo profesional e integral. Ofrece distintas opciones que se adaptan a cualquier necesidad empresarial, en cuanto a tiempo y espacio:

• Zona Mixta: Te permite tener acceso a cualquier mesa en los espacios abiertos para trabajar por horas.

• Escritorio Personal: Para uso exclusivo, completamente equipado, por un período determinado de tiempo, en una zona compartida.

• Oficina Independiente: Espacio privado, exclusivo y equipado, con capacidad de una a cuatro personas.

• Oficina virtual: Ideal para empresas en constante movimiento o transnacionales, con beneficios exclusivos: dirección fiscal, postal y comercial, salas de reuniones y recepción de mensajes.

• Salas de Reuniones con todos los servicios y la más alta tecnología, desde seis a 12 personas.


Relojes de diseño único tallados en madera



Tallados a manos en madera mara, roble o cedro, así con los relojes diseñados por el artista plástico Víctor Montaño Mejía. La calidad de sus trabajos, entre los que destacan los relojes de pared y de mesa, son verdaderas obras de arte apreciadas por los bolivianos así como los turistas extranjeros.

Muebles tallados con estilos neoclásicos, barroco, rococó y otros mobiliarios también son trabajados y comercializados por el aiquileño emprendedor hace más de 15 años en la ciudad de Cochabamba, en las ferias organizadas por la Cámara departamental de la Pequeña Industria y Artesanía Productiva Cochabamba (Cadepia), de la cual es miembro.

Montaño Mejía sorprende a propios y extraños con sus peculiares relojes de pared tallados en madera mara.

Su inclinación por los relojes, señala Víctor Montaño, surgió tras haber visto tantos relojes chinos de plástico nada atractivos. "Ahí se me ocurrió hacer relojes que duren para toda la vida", recuerda.

Los relojes que trabaja son únicos debido a que son tallados a mano y llevan detalles de flores de la región, además tienen diferentes formas.

Los precios oscilan desde los 180 bolivianos hasta los 3.000 mil bolivianos, dependiendo del tamaño.

El artista, para sus trabajos, utiliza tres tipos de madera: mara, roble y cedro, pero tiene preferencia por una.

"La mara es el diamante de las maderas, es la más apreciada por los verdaderos conocedores, además es la que dura más", manifiesta Montaño.

En muchos casos, los clientes hacen pedidos específicos para personalizar su reloj, algunos piden por ejemplo el tallado de dedicatorias o el escudo familiar.

Los tamaños de los relojes, dice el artista, muchas veces se adecuan a los pedazos de maderas que consigue y para aprovechar las formas naturales del tronco,

Cada obra es especial y única, recalcó, por ello se toma por lo menos tres días o más en trabajarla y ponerle todos los detalles.

El reloj más pequeño tiene 7 centímetros de diámetro, mientras que los más grandes son de 40 centímetros de diámetro.

El artista también elabora charangos —algunos fueron premiados en el Festival del Charango que se realiza en su natal Aiquile—, además de cuadros, pirograbados, mesas, sillas y esculturas.

Por la cantidad de pedidos que tiene, su esposa y sus hijos tuvieron que aprender el oficio. "Mi compañera muchas veces es quien pone los últimos toques porque es más detallista y mis hijos ponen el esfuerzo en aprender este arte que les permitirá tener una fuente de ingresos", dijo.

Actualmente, trabaja en el tallado de un comedor estilo rococó español y un living estilo imperial salomónico, además en otros muebles que le encargaron.



"La mara es el diamante de las maderas, es la más apreciada…"



OTRAS OBRAS

Víctor Montaño resalta, como una de sus principales obras, seis cuadros pintados y con marcos tallados por el, para el presidente Evo Morales, que explican los procesos de la construcción de la nueva Constitución Política del Estado y que están expuestos en Palacio de Gobierno en La Paz.

Asimismo, recuerda que en 2008 viajó a Alemania para participar de una exposición de arte, para la que preparó 15 cuadros con la temática del vía crucis de Jesús y los que fueron adquiridos por uno de sus amigos alemanes.

Agrega que, gracias a la venta de estos cuadros, con ese dinero se compró un lote y construyó su casa, donde ahora funciona su taller.