lunes, 8 de junio de 2015

La “economía oculta”: cuando las casas se transforman en talleres

Esteban Justiniano. Ajedrez”, está escrito en un cartelito, al lado un timbre, en un garaje de una calle de Miraflores. Son las 14:50 de un martes. Un minuto después de presionar el botón abre la puerta don Esteban, un hombre de 68 años. Tiene sonrisa amplia y estatura media. "Adelante, acá está mi taller”, invita, mientras cierra la puerta de calle.

Al entrar a su cuarto, más de 200 tableros de ajedrez hechos de madera se vislumbran en las paredes. En una mesita casi desvencijada reposan alfiles negros y blancos, alrededor de unas 60 piezas recién lijadas.

Él, como varios manufactureros del país, trabaja desde su hogar. No tiene una factoría ni tienda donde vender sus productos. Suele comercializar sus creaciones ofreciéndolas ambulando por las oficinas.
Según la primera encuesta a las micro y pequeñas unidades productivas dedicadas a la manufactura -realizada por Pro Bolivia y el Instituto Nacional de Estadística- este sector, que se denomina de "economía oculta” o no visible, representa el 47% del total.

"La economía oculta se refiere a esas miles de personas que trabajan en sus hogares y que, en su mayoría, no están registradas en ninguna institución pública. Además, pueden o no estar afiliadas a alguna organización de micro o pequeños productores”, afirma el director de Pro Bolivia Javier Escalante Villegas.

Las piezas en el tablero

Las jornadas de don Esteban inician a las seis de la mañana. Mientras amanece, él desde su cama, recorta paños en formas circulares para pegar debajo de las piezas. El trabajo lo realiza con calma, "ficha por ficha”. Confiesa que es una labor morosa pero a la vez se jacta de ser el único que realiza tableros y fichas de ajedrez de forma tradicional.

Al no tener una tienda donde ofrecer sus productos, destina parte de su tiempo a visitar empresas privadas e instituciones estatales para ofrecer sus creaciones. Relata que el 80% de lo que vende es a crédito, ya que mucha gente "se enamora” de los tableros por el trabajo "fino”; aunque sabe que no es lo mejor para su economía "dar al debe”.

"Más de 300 personas me deben… desde cinco hasta 4.000 bolivianos. Hay que ir a cobrar, gasto en pasajes, pierdo tiempo, hay gente malintencionada”, asegura.

Esteban comenta que desde 1987 vendió más de 5.000 tableros. Su ganancia mensual oscila entre los 1.400 y los 2.000 bolivianos, siempre dependiendo de cómo le vaya con la oferta ambulante. Recuerda que hace cinco años trajo la última camada de madera momoqui (para las piezas negras) y jorori (para las blancas) del norte paceño.

Si bien está tranquilo, porque no marca tarjeta ni cumple horarios de oficina, es consciente de que esta actividad en el futuro no podrá legarla a sus hijos ya que son profesionales. "Cuando se acabe la madera voy a parar”, dice con expresión de satisfacción por la labor que realiza.

Una vida en las telas

Debajo del sombrero negro, aparecen los cabellos platinados de don Luis Vera. Él se define como técnico en tejido manual con ayuda de telares. Dedicó 60 de sus 80 años de vida a construir estas máquinas para tejer y recuerda que a lo largo del tiempo capacitó y formó a mucha gente en este oficio. Hoy, desde su hogar en el barrio Madrid de Villa Adela, confecciona mantas, bufandas y cualquier prenda de vestir hecha con hilo de alpaca.

El taller principal de unos 20 metros cuadrados tiene dos telares de su creación y en uno de ellos, trabaja Faustina Velarde.
Ella, mujer de unos 60 años, acompaña a don Luis desde hace 20 en la confección de las diferentes prendas. Su ganancia está entre los 25 y 30 bolivianos por pieza terminada, monto que le paga don Luis. Al día, recauda entre los 90 y 110 bolivianos.

Luego de trabajar desde la década del 60 en fábricas como la Forno y la Soligno decidió en 1985 emprender con su propio taller. Desde entonces se dedica a la fabricación de sus telares, además de la capacitación de nuevos tejedores y a "salir adelante desde adentro”. Es decir, desde su hogar.

Mientras muestra cómo funcionan los pedales de madera de uno de los telares, comenta que por mes gana en promedio unos 3.000 bolivianos. Las ferias son sus principales canales de comercialización además de tarjetas de presentación que reparte cuando conoce gente.

"He debido hacer miles de mantillas en mi vida”, relata eta persona. Recuerda que hace cinco años le encargaron desde Seattle, Estados Unidos, 1.200 mantillas de alpaca.



"Es muy bonito y es muy sencillo este trabajo que hago. Lo que gano me alcanza cabal porque yo soy sola”
Faustina Velarde teje mantillas de alpaca en un taller particular.

"Tengo en proceso de elaboración 40 tableros de ajedrez. Debo tener materia prima para unos cinco años más”
Esteban Justiniano (68 años) fabrica tableros y fichas de ajedrez.

"Tengo alumnos que trabajan en Viacha o Charaña. Alguna vez ellos me han ayudado en un pedido grande”
Luis Vera (80 años) fabrica telares y hace mantillas.

"Una característica importante a destacar es que son trabajadores de muy baja productividad porque operan con bajo capital”
Armando Méndez, economista

"La economía oculta se refiere a esas miles de personas que trabajan en sus hogares y que no están registradas”
Javier Escalante, director ejecutivo de Pro Bolivia

En la “economía oculta” no se perciben beneficios sociales

En una encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Pro Bolivia se explica que el 47% de los trabajadores manufactureros del país operan desde sus hogares. Este tipo de actividad, que se denomina "economía oculta”, según la publicación, a criterio de analistas económicos es una labor en la cual no existen beneficios sociales y es de baja productividad.
Estos productores por lo gerneral no cuentan con un "negocio estándar” donde mostrar y vender sus productos. En su mayoría, tienen que salir de sus casas a ofrecer sus creaciones ambulando por las calles y oficinas públicas. Otra de las vías es "hacerse de conocidos” para que sean recomendados.
El economista Armando Méndez comenta que a este tipo de comercio también se le llama "economía sumergida”, "economía encubierta” y "economía subterránea”.
"El hecho de estimar que el 47% de los trabajadores manufactureros están catalogados en esta categoría quiere decir que no se benefician con la Ley del Trabajo, no tienen beneficios sociales, derecho a jubilación, seguro de salud. Tampoco se benefician con los aumentos salariales que anualmente dispone el Gobierno”, asevera.
El especialista Flavio Machicado explica que en la economía oculta se vende algo de la "economía real” o visible pero a un precio más bajo. "La economía informal, también llamada irregular, es una actividad económica legal aunque oculta a efectos registrales por razones de elusión fiscal o de control administrativo ”, destaca este economista.
La información ofrecida por Pro Bolivia, en su última revista bimensual, da cuenta de que el 64% de las unidades productivas dedicadas a la manufactura no están registradas en Impuestos Nacionales, en el Ministerio de Trabajo, en gobiernos municipales o en entidades especializadas como Fundempresa.
A ello, Méndez agrega que por lo general quienes se enmarcan en este tipo de producción "no visible” son trabajadores de "muy baja productividad”, porque operan con bajo capital y sin tecnología.
La encuesta revela también que en el país predominan las unidades productivas que se dedican a la fabricación de prendas de vestir (27%), productos alimenticios (17%), a la elaboración de productos derivados del metal (14%), además de fabricación de muebles y elementos relacionados a la madera.
"En el caso de las unidades productivas, a diferencia de lo que pasa con las medianas y grandes, el 93% de los propietarios también participa en el proceso productivo, el 76% se dedica además a la comercialización y el 64% administra sus talleres”, destaca el documento.
El director de Pro Bolivia, Javier Escalante, explica que quienes pertenecen a este sector pueden o no estar afiliados a alguna organización de micro o pequeños productores.

Nataly Veizaga Zambrana junto a su esposo Eduardo Rosas Zevallos, presentó al público un emprendimiento novedoso: yogur griego.

El boom del yogur griego es actualmente un fenómeno a nivel mundial. Tan solo en los Estados Unidos los yogures griegos abarcan ya el 50 por ciento de la oferta de este producto lácteo en el mercado y en México su aceptación es cada vez más exitosa.

Hace unos meses, la joven empresaria Nataly Veizaga Zambrana junto a su esposo Eduardo Rosas Zevallos, presentó al público un emprendimiento novedoso: yogur griego.

Desde hace años, la pareja de empresarios comenzó a incursionar en el mercado gastronómico. Veizaga trajo a Bolivia la franquicia Break & Donuts, después fue gerente del Centro de eventos Manantial en Chiquicollo.

La búsqueda de nuevos mercados llevó a la pareja a interesarse en el yogur griego. Es así como se contactó con un especialista español, quien se encargó de montar la fábrica y capacitar al personal en la preparación de este tipo de yogur.

“Nuestro producto es un poco más consistente y cremoso. Hasta el momento estamos con bastante aceptación ”, asegura Nataly Veizaga.

Este 15 de junio inaugurará la primera yogurtería en la terminal de buses de Cochabamba; y a corto plazo pretende sentar presencia en las plazas de comida ubicadas en la zona norte de la ciudad.

Otro de los proyectos de “Deli World”, como se llama la empresa, es formar parte del desayuno escolar a partir del próximo año.

“El yogur griego es un producto bajo en grasa y puede cubrir hasta 10 gramos del requerimiento diario de proteína que necesita el cuerpo humano; por eso la Organización Mundial de la Salud recomienda su consumo”, añade.

Además, contribuye a mantener los músculos saludables, mejora la digestión y repone la flora intestinal o microbioma.

Estas son algunas de las propiedades que explican en parte el boom de este producto, que responde a la mayor preocupación de los consumidores a alimentarse sanamente y sin químicos.

“Nuestro producto es muy saludable, no contiene colorantes, saborizantes ni conservantes y nos gusta trabajar con fruta de temporada”, afirma Veizaga.

Actualmente, Deli World tiene dos líneas de productos. La primera “Griego´s”, dedicada especialmente a elaboración de yogur griego tradicional, con azúcar y light.

La segunda “Yogufrut”, que es la elaboración de yogures frutados con sabores naturales y frutas de temporada.

Una novedad de estos productos son los “spoon sweets” (tipo mermelada frutada natural), que sirven para acompañar al yogur griego.

“Son fragmentos de frutas, vegetales y verduras caramelizadas, pero en combinaciones poco usuales y sabrosas, como ser: manzana/espinaca, kiwi/ brócoli, tuti fruti/durazno, naranja/zanahoria, mora/ remolacha y manzana verde”, explica Nataly Veizaga.

Para finalizar, la empresaria cochabambina destaca la necesidad de apoyo del sector financiero hacia las microempresas y pequeña industria; especialmente aquellas que apuestan por lo natural y por incentivar el uso de productos y alimentos de origen boliviano”.

jueves, 4 de junio de 2015

Milagritos, cuando el humor y el chocolate son la medicina

Es una de las delicias más consumidas a nivel mundial. La sensación que provoca al derretirse en la boca es uno de los placeres que ha seducido a la humanidad por siglos. Una pareja dedicada a la industria farmacéutica decidió hacer de las grageas de chocolate algo más que un gusto: una medicina para el alma y el corazón.
Milagritos-Remedios para el Corazón es un micro emprendimiento que existe desde 2014. Al ingresar al hogar de Alejandra Espinoza y Julio Hoyos, varios frascos de medicina, parecidos a los que guardan jarabes para la tos, están en un estante. A diferencia de cualquier medicamento que pueda exacerbar los sentidos o repeler el gusto de quien pretenda probarlos, los envases contienen grageas de pasas y maní con chocolate.

La idea es sencilla y la presentación lo es todo. La marca está pensada para ser un "souvenir” que lleve en el nombre algo del sentido del humor paceño. Cada una de las etiquetas señalará qué mal del alma curar.
"Se trata de alegrar la vida a quien recibe uno de los frascos; es un medicamento cuyo propósito es hacer sonreír y disfrutar de su contenido”, dice Espinoza.
Ch’aquimicina, risotex y más
Son siete medicamentos para otras tantas dolencias. Si le hacen falta besos, pues bueno será el Besoprofeno; si el problema es más bien el desamor o necesita endulzar un momento de pasión, pues la Amorina probablemente ayude en algo.
Si no se trata de sentimientos y lo que hace falta es ubicarse -no en el espacio geográfico, por supuesto, más bien en su vida en general- tal vez le vendría bien el Ubicatex, una medicina que "provee el horizonte a quien ha perdido el norte”. La risa parece estar garantizada con unas grageas de Risotex.
Hay dos productos estrella para cuando se ha bebido demás. La Ch’aquimicina promete eliminar los terribles síntomas de la resaca y, por si acaso, también se ofrece Amnesil. Ello en caso de que lo ocurrido la noche anterior sea demasiado estrambótico para ser afrontado en la más pura de las realidades. Se trata de "gozar y gozar y las penas olvidar”.
Y si en antaño las abuelas daban agua de azahar para el susto y los nervios, para las penas hoy en día existe el Quitapenazepan que "alivia el mal de corazón, para darle a tu vida nuevamente sazón”.

El costo de cada frasco es de 40 bolivianos, también se ofrecen pastilleros a 10 bolivianos. Los productos se comercializan a través del Facebook: www.facebook.com/pages/Milagrito. Los productos más solicitados son el Quitapenazepan y el Risotex.
"Nos falta implementar puntos de venta. Actualmente estamos en la tienda de regalos mARTinez, en el Megacenter. Además queremos que las personas sepan que podemos personalizar los frasco para eventos o acontecimientos”, comenta Hoyos.
En varios países se han hecho conocidas franquicias que ofrecen este tipo de producto. Uno de los objetivos de Milagritos... es que el contenido y el envase sean bolivianos. Por esa razón, los chocolates que emplean son de El Ceibo.

Este microemprendimiento se enfocará en el futuro a seguir explorando y etiquetando los frascos con frases y nombres que transmitan el sentido del humor coloquial. Todos los frascos están cerrados al vacío. Una vez introducidas las grageas -con guantes y herramientas esterilizadas- se coloca la tapa que lleva un precinto que sella el contenido.
Chocolate y sus secretos
"La idea es utilizar al chocolate como una curación para el interior de las personas”, dice Espinoza.
El chocolate ha sido investigado por decenas de profesionales en diferentes ámbitos de la medicina.
Estudios han señalado que mientras más cacao tenga el chocolate, mayores son sus beneficios (a partir de un 60%). El chocolate negro o "bitter” (amargo) por su composición tiene muchos antioxidantes y sustancias que ayudan a prevenir el deterioro de la memoria, reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, entre otros beneficios.
Sobre este "alimento de los dioses” se ha manifestado que ayuda a sobrellevar la depresión, aunque existen otros estudios que señalan que la persona deprimida come más chocolate. Lo cierto es que este alimento es el punto de partida de muchas investigaciones.

En tanto, mientras sus beneficios siguen siendo descubiertos, Milagritos... le da un plus de humor que a nadie le viene mal. La recomendación de la pareja para la persona a la que no le guste el chocolate y su capacidad de hacer "sana, sana” para el alma es... un Ubicatex.

Premios Nobel

Estudio La revista New England Journal of Medicine publicó un estudio que establece la relación entre el consumo medio de chocolate en un determinado país y el número de ganadores de un Premio Nobel en dicha nación, según publicó la Revista Muy Interesante.
Países Franz Messerli, investigador de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, comparó en 23 países. Los datos mostraron una fuerte correlación, con Suecia a la cabeza, en consumo de chocolate (6,4 kilogramos de chocolate al año por persona), seguida de Estados Unidos, Holanda, Irlanda, Francia, Bélgica y Alemania.
Dato El estudio señala que es posible que el chocolate no haga a las personas más inteligentes, sino que éstas saben de sus beneficios y por ello lo consumen con más frecuencia.



Innovaciones en producción de cacao, canela y arracacha logran el primer lugar el concurso de Cochabamba

Innovaciones en cacao, canela y la transformación de arracacha en harina para pan fueron los trabajos ganadores del Primer Concurso Departamental de Innovación Agropecuaria y Forestal, realizado en Cochabamba el 2 de junio.

Más de 20 iniciativas productivas se presentaron en este evento organizado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT), el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) y el Consejo Departamental de Competitividad (CDC) de Cochabamba. Las categorías fueron Innovador Productor Individual, Innovadores Asociados e Innovadores Mixtos.

En la categoría Innovadores Asociados, la Unión de Organizaciones de Productores de Cacao del Trópico de Cochabamba se llevó el primer lugar con el trabajo Manejo y Capacitación Integral de Productores de Cacao Foráneo en el trópico de Cochabamba. Esta organización agrupa a 843 familias productoras de cacao en 850 hectáreas, en los municipios de Villa Tunari, Shinahota, Chimoré, Puerto Villarroel y Entre Ríos.

Richard Sánchez, técnico asistente en producción de chocolate tropical, dice que “con la producción de cacao foráneo se busca una mejor vida para los productores no solamente por la economía, sino por el alto valor nutritivo del cacao”.

En la categoría Innovador Productor Individual el primer lugar fue para el trabajo: Canela, la nueva alternativa de producción en Chimoré, presentado por Santos Flores y su hijo Ariel Flores. “Tenemos bastante demanda del producto, (…) los 13 años de experiencia en producción de canela que tenemos estamos dispuestos a transmitirla a cualquier productor que se quiera dedicar a este rubro”, asegura Ariel, quién relata que junto a su padre han estudiado la adaptación, manejo y control fitosanitario hasta contar con plantines de calidad certificada por el INIAF. El promedio de producción está entre 9 y 13 quintales por hectárea.

En la categoría Innovadores Mixtos (Productor/ Institución), el ganador fue el trabajo referido al Proceso de Transformación de la Arracacha en Harina para Pan mediante maquinaria específica para cada etapa de transformación, presentado por el Centro de Mecanización Agrícola CIFEMA.

“Es investigación participativa porque la demanda nace de parte de los productores, lo que hace que los investigadores respondamos a sus necesidades”, indica el Ing. Leonardo Zambrana, representante de este Centro.

Los concursantes que obtuvieron el primer lugar representarán a su departamento en el Concurso Nacional de Innovación INNOVARE 2015, a realizarse a fines de la gestión 2015

miércoles, 3 de junio de 2015

Banco PyME de la Comunidad e Infocal apoyarán a emprendedores

La firma de un convenio entre el Banco PyME de la Comunidad y la Fundación Infocal permite dar continuidad a un Programa Social de Emprendores y Negocios Inclusivos que capacita y apoya con financiamientos a egresados del centro de formación técnica.

COMPONENTES El convenio tiene tres componentes que inicia con la capacitación a estudiantes en temas de economía del conocimiento a cargo del encargado del Programa, Guido Céspedez.

El segundo componente continúa con la capacitación, pero esta vez en la gestión de planes de negocios, a cargo del profesor Daniel Cano.

En esta etapa se prestará principal atención en que los nuevos profesionales se dediquen a un plan innovador. “Se hará un reconocimiento al mejor proyecto con una suma de dinero”, explicó Céspedez.

Finalmente, el tercer componente es el impulso económico que muchos jóvenes esperan para arrancar con sus emprendimientos. “Algunos egresados podrán optar a un financimiento de su proyecto con facilidades”, resaltó Céspedez.

CLUB El gerente del Banco, Víctor Hugo Montalvo destacó que estos estudiantes podrían ser parte del Club de Emprendores del Banco, que inicialmente fue formado por estudiantes de Fe y Alegría, donde los egresados se reunirán para intercambiar experiencias.

martes, 2 de junio de 2015

Más de 20 iniciativas en concurso de emprendimientos productivos

Más de 20 iniciativas de campesinos e instituciones concursan hoy en el Primer Encuentro Departamental de Innovación Tecnológica Productiva organizado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT), el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) y el Consejo Departamental de Competitividad (CDC), Rodrigo Paniagua.

La iniciativa es parte de un proceso mayor del Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal, en el que participan 50 instituciones -públicas y privadas- con más de 200 participantes, informó el director ejecutivo de CDC, Rodrigo Paniagua. “De 72 proyectos bajo esta línea, 60 ya están concluidos”, agregó Paniagua.

El evento, durante su primera jornada de ayer, permitió proponer un intercambio y acercamiento institucional hacia una coordinación de las entidades públicas con productores y entidades privadas dedicadas al desarrollo económico, según citó el director general ejecutivo del INIAF, Hans Mercado.

INNOVACIONES Hoy, durante el concurso y cierre del taller, se premiará a los mejores emprendimientos, que serán presentados en las categorías Innovador Productor individual, Innovadores Asociados e Innovadores Mixtos.

Entre algunas experiencias que se conocerán a detalle hoy, se pueden destacar por ejemplo, la introducción del ensilaje y calustro para el ganado lechero en zonas donde no se cuenta con la alimentación suficiente en periodos de estiaje. La experiencia la trae Pasorapa, citó el responsable departamental -de INIAF- Cochabamba, Javier Claure.

El trigo biofortificado es otro producto innovador que asegura un mayor rendimiento además de otras cualidades como el alto contenido de hierro, pensado principalmente para los niños.

Junto a esta propuesta llegan tambien los semilleristas de Capinota y Sipe Sipe, que presentarán una práctica de transplante semitecnificado, que es un avance del antiguo sistema manual.

Los viveristas no se quedan atrás, y trajeron los avances en la certificación de semillas para plantines de frutas del valle. “Son viveristas que mejoraron su tecnología con sustratos esterilizados y material vegetal de alta calidad”, destacó Claure.

La calificación de estos aportes se realizará hoy, con la participación de un jurado. Los primeros lugares, en las tres categorías, viajarán a la sede del Primer Encuentro Nacional, además de recibir implementos productivos y otros incentivos.