jueves, 29 de junio de 2017

Gobierno promueve ferias en apoyo a pymes



Desde este mes se realizarán ferias para los micros y pequeños empresarios (pymes) en los nueve departamentos del país, organizadas por el Gobierno en coordinación con la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa de Bolivia (Conamype).

Así se hizo conocer durante la presentación de la primera versión de la Fexpo El Alto 2017, evento que se desarrollará del 8 al 14 de julio en el polideportivo Héroes de Octubre.

El viceministro de la Micro y Pequeña Empresa, Saturnino Ramos, señaló que esa cartera de Estado impulsará a nivel nacional ferias de carácter integral para promocionar los productos de las pymes.

“Vamos a generar en los nueve departamentos del país ferias de carácter unitario e integral para que nadie quede al margen. Hay que seguir trabajando por la producción nacional (…) y concienciar a nuestra sociedad que primero debemos consumir los productos nacionales”, sostuvo la autoridad.

Por su parte, el presidente de la Conamype, Humberto Baldivieso, agregó que según un cronograma la segunda feria se desarrollará en la ciudad de Santa Cruz desde el 30 de julio, la tercera en Potosí, la cuarta en Sucre, la quinta en Cochabamba, la séptima en Tarija, la octava en Beni y la novena en Pando.

En cada uno de los eventos feriales se espera la participación de productores de los cinco sectores productivos emergentes, entre ellos el de madera, cuero, cerámica, textiles, alimentos.

De acuerdo con el Gobierno, la finalidad es promover el sello Hecho en Bolivia.

miércoles, 28 de junio de 2017

“Escuela Mypes” con rubros de textil, tejido y madera

Con el objetivo de mejorar las capacidades del pequeño productor en temas de elaboración y acabado de manufacturas, el Municipio, a través de la Unidad de Productividad y Competitividad, iniciará en julio la “Escuela MyPes” en los rubros textil, tejido y madera.

Las capacitaciones se realizarán a través de alianzas estratégicas con instituciones como el Centro de Innovación Tecnológica (CITE) en madera y textil, Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza e Infocal.

Ante la demanda de los productores en textil, los cursos se iniciarán con este rubro. Los interesados participarán en cursos de diseño computarizado de Software audaz. Una vez concluidos los cursos, se continuará con tejidos donde se aplicarán diseños de prendas.

“En el tema de madera estamos viendo diferentes técnicas de acabado de muebles envejecidos, lo que actualmente está de tendencia en el mercado, entonces lo que estamos buscando en todas estas capacitaciones es justamente la demanda”, aseveró el jefe de la Unidad de Productividad y Competitividad, Raúl Garay.

Informó que la convocatoria, en primera instancia, será para los que ya cuentan con un emprendimiento.

“Posteriormente vamos a lanzar para personas que van a empezar de cero. Esta versión especial es para los que están y ya tienen su idea productiva”, sostuvo Garay.

La autoridad informó que una vez concluidas las capacitaciones, los productores tendrán una asistencia técnica en el tema de gestión empresarial.

“Conocerán cómo manejar su hoja de registro en tema de costos, cómo manejar sus inversiones y cómo se puede mostrar su marca frente al mercado”, sostuvo. (AMI)

lunes, 26 de junio de 2017

Carlos Huayhuasi. Aprendió el oficio de la costura durante su migración argentina



Un titiritero de peluches, que ningún niño o niña, al pasar por su lado, deja de mirar hasta quedar maravillado y atrapado. Eso es Luis Carlos Huayhuasi (30), todo un personaje de las calles de Oruro, que emerge entre la muchedumbre, que camina de prisa en medio del ruido ensordecedor de los motores y el bullicio de la ciudad, para dar vida a elefantes, leones, osos, conejos, castores, unicornios y otros animales fabricados a mano por este artesano de la alegría.

Desde que llegó de la Argentina, según cuenta, hace unos cinco años atrás, donde estuvo desde sus 13 hasta los 25 años, probó suerte en lo que aprendió: “La costura”, como expresa él, y en la venta de esos juguetes peludos comprados en el mercado Kantuta, pero “no pude vender, no tuve suerte, me fue mal y por mis cuatro hijos tenía que hacer algo, fabricar mis propios peluches, pero convertirlos en títeres”.

Ilustración: Frank Arbelo

Dice que a la gente le gusta comprar los peluches más llamativos como unicornios, conejos, osos, pero el interés es más, en especial de los niños, cuando descubren que son títeres, y son ellos los que, a veces, se interesan y los papás terminan comprando. “Los que hay son sencillitos y de telita, en cambio he tratado de hacer de telas especiales, al principio no me salía, intenté una y otra vez, hasta que logré mejorar y de esa manera empecé a trabajar. Ahora, gracias a Dios vivo de esto y mantengo a mi familia”.

También asegura que los títeres de peluche no solamente atraen a los niños, sino también a las señoritas que caminan con sus enamorados, “y ellas también compran, pero algunos novios son tan tacaños que no les compran, son demasiado tacaños”, menciona sonriendo.

“Me siento feliz de alegrar a los niños y niñas, que al pasar voltean a mirar lo que les ofrezco, a veces escucho decir ‘mamá cómprame, cómprame’. Los muñequitos como son títeres se mueven metiendo la mano, hasta les hago hablar, eso es lo que más les atrae”.

Este titiritero, que los días de la Súper Feria (miércoles y sábado) se ubica en las esquinas Presidente Montes y Adolfo Mier, y el resto de los días en la esquina Bolívar y 6 de Octubre de la capital orureña, lleva en una bolsa unos 15 peluches, “a veces vendo todo y otras no, sin embargo gracias a Dios, a mis tres hijas y un hijo, no les falta nada, y es la mayor quien me ayuda rellenando con algodón a los títeres de peluche que hacemos, de tela polar y tela peluche, mi esposa y yo”.

Brotan semillas en el campo de la ciencia y la innovación

Bolivia, en materia de innovación, va a la zaga con respecto a otros países, según el Índice Mundial de Innovación 2017 publicado recientemente por el portal en internet BBC Mundo, que nos sitúa este año en el puesto 106 entre las 130 naciones evaluadas, escalando tres puestos con respecto a su posición del año pasado (109), muy lejos de Suiza (el primero en la lista) y de Chile, que figura en el peldaño 46 como el país más innovador de América Latina.


El estudio, elaborado por la Universidad Cornell de EEUU, la escuela de negocios Insead y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), mide la innovación sobre la base de las instituciones, el capital humano, las investigaciones, las infraestructuras, las relaciones, la creación de conocimiento y la creatividad.


Las evaluaciones se realizan cada año a las economías de 130 países teniendo en cuenta una docena de parámetros, desde el gasto en educación hasta los niveles de inversión en desarrollo, afirmó a BBC Mundo Francis Gurry, director general de la OMPI.


El ‘top ten’ lo lidera Suiza, escoltado por Suecia, Países Bajos, EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Singapur, Finlandia, Alemania e Irlanda (ver infografía).


Según los entendidos, las razones del rezago boliviano apuntan a una falta de políticas de Estado, a la poca capacidad empresarial para aprovechar los avances tecnológicos, además de una baja inversión pública y privada en investigación, desarrollo e innovación.

Surge estímulo al potencial
No todo es negro en este campo, pues han surgido iniciativas importantes de personas e instituciones bolivianas conscientes de que innovar es sinónimo de crecer; sus proyectos ya son una realidad, solo que no han sido difundidos lo suficiente para llegar a la comunidad.


Es el caso de los Clubes de Ciencia impulsados por el científico boliviano doctorado en Harvard, Mohammed Mostajo Radji, cuya iniciativa nació con la pregunta “¿Cómo inspiramos a los jóvenes a hacer ciencia?” Y la respuesta creó un movimiento en todo el continente. “Ahora tenemos a un equipo excelente de jóvenes profesionales de distintas áreas que están enfocados en mejorar las oportunidades para la nueva generación. Queremos científicos en todas las ramas de la sociedad: en las universidades, en las empresas, en el Gobierno, en la banca. Que la próxima vez que se tomen decisiones importantes, estas se hagan con una visión crítica de datos y aplicando el método científico”, dijo Mostajo.


En criterio de este científico, que trabaja en un centro para la Medicina de Regeneración y la Investigación de Células Madre en EEUU, no solo Bolivia está a la zaga en temas de ciencia, tecnología e innovación, sino Latinoamérica entera con relación a otras regiones.


“En América Latina vive un 10% de la población mundial y producimos menos del 4% de la ciencia. En contraste, Estados Unidos produce un 20% de los reportes científicos, y Europa, un 30%. Dicen que el problema es la falta de dinero, pero esto no es cierto. Bolivia ha invertido en educación y seguimos en los últimos lugares en innovación. Esto claramente nos dice que es un problema de políticas de Estado y no de capital económico. Hace más de un año y medio que hubo una reunión de científicos radicados en el exterior con el Gobierno boliviano y se habló de la creación de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y de agencias de gobierno que respalden y financien distintas ramas científicas de interés nacional, pero hasta el momento no hemos visto avances”, manifestó Mostajo.

Iniciativas privadas
En el foro económico Educar para emprender, realizado el 6 de junio en la Cainco, su presidente, Jorge Arias Lazcano, dijo que la innovación y las ciencias tecnológicas constituyen la cuarta revolución industrial y surge otra vez la pregunta: “¿Cómo estamos formando a los jóvenes bolivianos para responder al nuevo desafío?”
“Nuestro futuro depende de la capacidad de producir ideas y conocimientos, y transformarlos en productos de alta complejidad económica. Por eso, desde Cainco hemos creado Santa Cruz Innova, la primera agencia de innovación de nuestro país, que promoverá la generación y el intercambio de conocimientos para lograr el desarrollo de actividades creativas”, señaló Arias.


Otra empresa que apuntala la tecnología es Sawers (en Cochabamba), que trabaja específicamente en la fabricación de impresoras 3D y prototipos digitales con manos bolivianas. Además ofrece servicio de impresión en tres dimensiones en diversos materiales, como fibra de carbono, todo tipo de plástico, en objetos translúcidos, en los que cambian de color con la temperatura o luz ultravioleta, plata, cobre, etc.
“Me parece que la posición en la que sitúan a Bolivia a escala internacional no es muy atinada; creo que es una falta de conocimiento de lo que ocurre en nuestro país. Acá existen muchas empresas, institutos y personas innovadoras que trabajan constantemente y nosotros (Sawers) somos uno más dentro de ese gigante semillero. Empezamos en 2012 con la fabricación de impresoras 3D para uso en Bolivia; hace dos meses lanzamos una impresora 3D que puede imprimir en tres materiales diferentes al mismo tiempo y en tres colores en la U Adventista de Vinto”, indicó Johnny Chiri, gerente general de Sawers.

La innovación, una premisa de los emprendedores para salir adelante

Ofertar productos novedosos para llegar al gusto del cliente y ofertar nuevas cosas a los consumidores, es la premisa de todo buen emprendedor, en ese sentido la Fundación Educación para el Desarrollo (Fautapo), entregó equipamiento a los capacitados que se animaron a crear nuevos artículos, en algunos casos los productos incluso fueron ofertados en el exterior.

Con el fin de promover la creatividad de las personas que son capacitadas por Fautapo y la dirección de Desarrollo Económico del Municipio orureño a través del proyecto "Una alternativa para el trabajo digno e inclusión social" (Aprod), se realizaron diferentes concursos sobre productos innovadores, la entrega de premios se efectuó el reciente jueves 22 de junio, donde las principales ganadoras contaron parte de su experiencia y cómo sus artículos lograron traspasar fronteras.

GRACIELA MORALES

Graciela Morales, técnico básico en textiles hilos y telares, mencionó que aprovechó sus conocimientos en el groshé y tejido a palillo para crear un vestido de novia tejido a mano con el elemento base que fue el hilo.

Señaló que el reto le nació de una simple broma, pero cuando inició el proyecto comenzó a elaborar retazos de tejido que los fue uniendo y poco a poco dar forma al vestido, los adornó con pedrería brillos y algunas perlas.

Señaló que una de las cosas más difíciles fue moldear el sombrero, donde tuvo que combinar con velos de seda para que el tocado no sea tan pesado, todo este trabajo le costó aproximadamente dos meses.

Señaló que se sorprendió cuando el vestido fue mostrado en diferentes eventos, incluso en otros países donde se tuvo una buena aceptación.

Agregó que uno de sus sueños es crear una pequeña empresa junto a sus compañeras para realizar trabajos en base al tejido, rescatando los conocimientos que les fueron inculcados en los cursos de capacitación.

DANIELA ZARATE

Daniela Zarate, técnico en elaboración de alimentos, tuvo la idea de combinar la chía en la rama de la pastelería y así elaborar un producto en base a este cereal que en los últimos años ha tenido buena aceptación.

Señaló que la semilla tiene bastantes nutrientes que favorecen al cuerpo humano, pero su consumo es restringido porque exige moler el alimento o tomarlo en su estado original y no es apetecible para mucha gente.

Por ese motivo decidió preparar una torta en base a la chía, donde la masa contiene la semilla ya molida y la cubierta tiene algunos granos de este cereal.

"Hice varios experimentos, entre el remojo de la chía, la preparación y mezcla con la masa, poder asignar las cantidades adecuadas, todo ello me llevó dos meses, pero valió la pena porque es un producto muy agradable", señaló.

Agregó que gracias a Fautapo su producto llegó a otros países como México donde tuvo muy buena aceptación.

Según los datos de Fautapo, se presentaron 17 productos innovadores en los rubros de metal mecánica, textiles, hilos y telares, telas, repostería y preparación de alimentos.

jueves, 22 de junio de 2017

Microempresas acceden a Bs 44.519 MM en créditos



En el período de enero a mayo, las entidades financieras otorgaron Bs 44.519 millones a las microempresas para reactivar su producción, señala el informe de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).

De acuerdo con la entidad reguladora, Bs 22.084 millones fueron invertidos en el sector productivo, mientras que Bs 13.920 millones fueron destinados al comercio y Bs 8.515 millones a servicios.

Por tipo de entidades, los bancos múltiples canalizaron Bs 36.288 millones: Bs 2.848 millones por instituciones financieras de desarrollo, Bs 2.561 millones por bancos pyme, Bs 2.274 millones por cooperativas de ahorro y crédito abiertas, Bs 296 millones por el Banco de Desarrollo Productivo y Bs 251 millones por entidades financieras de vivienda.

En total, la cartera crediticia del sistema financiero llegó a Bs 141.824 millones y los depósitos suman Bs 146.769 millones durante el período señalado.

“Del total de la cartera de créditos el 31% está en el segmento del microcrédito y el crédito de vivienda está con el 24% que responde a las políticas públicas del Gobierno para facilitar el acceso a una vivienda”, declaró la directora de la ASFI, Lenny Valdivia.

Destacó el aporte de microcréditos, porque en algunos casos financia el sector informal para incrementar su producción de forma gradual, y se promueven pequeños emprendimientos.

Por objeto de crédito, el sector de microfinanzas destinó el 90% para capital de inversión y cerca del 10% para capital de operación. “Cuando se incentiva el financiamiento para el capital de inversión se posibilita la compra de maquinaria con nuevos emprendimientos y el capital de operaciones se destina a la compra de insumos”, dijo.

jueves, 15 de junio de 2017

Potosi Jóvenes exponen emprendimientos

En la plaza San Bernardo, ayer se desarrolló la segunda Feria de Emprendimiento Juvenil, con la participación de más de 40 grupos y 250 jóvenes beneficiarios.

La feria es impulsada por la Secretaría de Desarrollo Económico y Planificación del Gobierno Municipal de Potosí y cuenta con el apoyo de las organizaciones Cámara Junior JCI, Save The Children y Compassión Internacional.

Se expusieron productos de diferentes especialidades, entre ellos de gastronomía, repostería, peinados, fotografía, decoración, belleza, carpintería de aluminio, serigrafía, acontecimientos, decoración, garzonearía y sastrería.

Los jóvenes demostraron a los visitantes sus habilidades en cada uno de los productos y explicando los pasos en la preparación, atención y proceso de producción.

La presentación de la variedad de productos se hizo en cada puesto, se pudo observar los preparados de la gastronomía potosina como el misky plato, quispiñu, papa uchú, la lagua, ají de liza, ch’aque de quinua, salteñas, sajta de pollo, mondongo y sopa seca.

En repostería fueron más productos, entre ellos queque de haba, galletas, tortas, pan, rollo de queso y pencos; pero también se demostraron las tucumanas, rellenos y jugos.

La sorpresa fueron los preparados de diferentes masitas hechos por alumnos del colegio Litoral, de Puna, y el envasado de miel por jóvenes de Vitichi.

Los jóvenes y señoritas respondieron que la feria les sirve para demostrar sus habilidades y para iniciar una serie de actividades para consolidar sus proyectos en la apertura de los negocios y continuar en crecimiento de sus conocimientos.