domingo, 31 de enero de 2021

Microempresarios llegados del interior son la columna vertebral de mypes cruceñas

 Tenía 12 años y sabía que su futuro no estaba en su tierra. A esa corta edad, Raúl Mena Choque dejó su natal Llallagua, en el sur de Potosí. En el libro de la vida estaba escrito que Santa Cruz sería su hogar; donde echaría raíces, formaría una familia y una pequeña empresa. Ese niño delgado que llegó sin nada a la ciudad de los anillos forma parte de los miles de emprendedores del occidente, que año a año se instalan en la capital cruceña.

En la actualidad, según cálculos de la Federación de Micro y Medianos Empresarios de Santa Cruz (Fedemype) y la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía de Santa Cruz (Cadepia) un 60% de los microempresarios cruceños vienen del interior del país.

Ya sea desde cualquier punto geográfico que llegaron a la región son la columna vertebral de un sector que cada día crece y crece.

Ambas instituciones señalan que entre emprendimientos formales e informales, solo en la capital oriental, existen más de 150.000 unidades productivas que generan siete de cada 10 puestos de trabajos.

Datos

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de los nueve flujos migratorios en Bolivia, cinco se dirigen hacia Santa Cruz.

De acuerdo con la entidad, en el país más de 1,3 millones de individuos viven en un departamento diferente al de su nacimiento. De estos migrantes absolutos, 512.752 están en Santa Cruz.

Este departamento absorbe el 35,2% del incremento total de la población generado en Bolivia entre 2001 y 2012. Le sigue La Paz (20,7%) y Cochabamba (17,2%).

El presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, señaló que debido a su crecimiento Santa Cruz es el principal destino de los migrantes internos. 

Talento

Instalado desde sus 12 años en Santa Cruz, Mena cursó sus estudios por la universidad de la vida, lo que le permitió tener una maestría en el diseño y producción de calzados para mujer, oficio del que asegura es un experto.

“Ya crucé el río en turbión, soy un cruceño de oro”, bromea.

Comenzó en diversos talleres de la ciudad. A los 13 años era un ayudante más, cortaba, sacaba moldes y limpiaba grandes galpones. Pero a los 15 ya era un experto para armar zapatos, de taller en taller fue perfeccionando su oficio.

“Siempre fui bueno dibujando y por esta condición se me hizo fáci el trabajo. Nací para confeccionar zapatos, hago sandalias, botas y todo lo tipo de calzados para las mujeres”, sostiene.

Su talento lo llevó a administrar diferentes empresas, pero desde hace ocho años dirige su propio negocio, en el barrio 27 de Mayo.

“Soy modelista, diseñador y cortador. Tengo trabajo gracias a la calidad de los productos que hago. Porque ahora la gente busca calidad”, dice el hombre 45 años.

En sus buenas épocas llegó a tener hasta 20 empleados. Hoy son tiempos difíciles para el negocio, en su taller por ahora solo cuenta con cuatro trabajadores. Pero es optimista, asegura que su producto en calidad compite con las marcas extranjeras.

Por eso, aunque no son tiempos de vacas gordas, apunta a consolidar su propia marca: Calzados Mena. Su sueño es crecer más, industrializarse y dejar un legado importante.


“Por eso siempre veo las tendencias de moda, cómo cambian los gustos y cuáles son las mejores combinaciones en colores”, sostiene.


Del Titicaca a Santa Cruz


Felix Huaycho, presidente de Fedemype, también es parte de este grupo de personas que llegó del interior. Pero antes de aterrizar en Santa Cruz recorrió Argentina y Brasil.


Natural del municipio de Puerto Acosta, ubicado a las orillas del Lago Titicaca en el departamento de La Paz, a sus 18 años decidió marcharse de este lugar. Su destino no era quedarse en las tierras del lago sagrado para producir papa y oca con bajos rendimientos.


Su viaje por la vida comenzó en Argentina, donde aprendió y pulió el oficio de costurero en los muchos talleres del país vecino. Luego su trabajo lo llevó a Brasil. Ahí, en el país del fútbol y la samba su destreza creció. Con 26 años ya era hora de regresar a Bolivia.


Así lo hizo, en la ciudad de Santa Cruz encontró su lugar en el mundo. Luego de trabajar brevemente en algunas empresas grandes y costurando para marcas internacionales, para conocer cómo funcionaba el mercado cruceño, se independizó.


Desde hace 20 años tiene su taller en el barrio El Palmar. Antes de la pandemia el negocio era exitoso, tenía 15 empleados y buena cantidad de pedidos. Incluso ha desarrollado su propia marca de ropa: Black Sheep (Oveja Negra).


“Siempre fui el diferente en mi casa, me decían la oveja negra, por eso le puse ese nombre a mi marca, porque me representa. Antes de la pandemia estaba pegando mucho con los jóvenes, y ahora vamos a empezar a reactivarla”, afirma.


El dirigente sostiene que su historia es muy parecida a la de muchos que han llegado a esta ciudad y se acoplaron al modelo de desarrollo cruceño. Su organización agrupa a más de 10.000 unidades de negocios. De esta cantidad, más del 60% fueron instaladas por microempresarios llegados del interior.


Se adaptan a los cambios


Darwin Vélez, director de Cadepia, señaló que los microempresarios se concentran en sectores como el textil, metalmecánica, el sector de madera, melamínico y alimentos, entre otros. Pese a la pandemia, afirma que han sabido resistir y adecuarse a la nueva normalidad.


Algunos negocios que producían muebles se volcaron a la juguetería. También se adaptan a los canales digitales ofreciendo sus productos por redes sociales.


El directivo explica que Cadepia agrupa a más de 2.500 unidades productivas, de esta cantidad más de un 60% son dirigidas por microempresarios nacidos en el interior o hijos de migrantes llegados del occidente.


Es el caso de Dilsa Churata, una ingeniera comercial de 42 años, hija de padre cochabambino, que dirige la mueblería Tablex-Bol. Este es un emprendimiento creado hace 15 años por ella y su esposo, Severo Justo Paniagua (52). Hacen la dupla perfecta.


Ella es la mujer de los negocios, la que busca los clientes, los contactos, los acuerdos y la que pone el precio a cada uno de los muebles que producen. En síntesis, ordena los números de la empresa.


Por otro lado, su esposo es el responsable de la producción. Es el que pule la madera, corta los tableros de melamina y arma los diseños que piden los clientes.


“Son años con subidas y bajadas. Fabricamos muebles a medida, la pandemia nos agarró fuerte, pero estamos levantándonos”, señala.


Son tiempos difíciles, por eso tuvieron que abrir un nuevo nicho de mercado.


“Armamos cocinas chiquitas para que los niños jueguen, que se vendieron muy bien en diciembre. También hacemos refacciones, algo que no hacíamos antes”, detalla.


Pese a la crisis generada por la pandemia estos nuevos cruceños, con apellidos de origen aimara y quechua, resisten: no se quebrantan y hacen lo que mejor saben hacer, trabajar.


Fideicomiso llegará a 6.000 microempresas


La Federación de Microempresarios de Santa Cruz (Fedemype) informó que alrededor de 6.000 unidades se beneficiarán del Fideicomiso, lanzado por el Gobierno para reactivar la actividad productiva.

Esta semana el presidente Luis Arce entregó los primeros créditos de un fondo de Bs 911 millones creado por el Gobierno para la reactivación de micro, pequeñas, medianas y grandes industrias bolivianas que fomentan la creación de fuentes de empleo.

Estos recursos provienen de los Fideicomisos para la Reactivación y Desarrollo de la Industria Nacional (Firedin) con Sustitución de Importaciones (SI Bolivia), los productores pueden acceder a créditos con una tasa de interés de 0,5%.

Félix Haycho, presidente de Fedemype, explicó que los sectores más beneficiados son el textil, la producción de cuero, la metalmecánica entre otros.

El dirigente agregó que se están haciendo las gestiones para acceder a estos préstamos y tratar de eliminar trabas burocráticas.

Los créditos del Firedin serán canalizados por el Banco Desarrollo Productivo y del Banco Unión, que ofrecerán préstamos para capital de operaciones e inversión de las empresas que sustituyan importaciones.

viernes, 29 de enero de 2021

GOBIERNO ENTREGA CRÉDITOS PARA LA REACTIVACIÓN Y DESARROLLO DE LA INDUSTRIA NACIONAL CON SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES

 El Gobierno nacional entregó este lunes los primeros créditos de los Fideicomisos para la Reactivación y Desarrollo de la Industria Nacional (FIREDIN) con Sustitución de Importaciones (SI Bolivia), destinados al sector de la micro, pequeña empresa, mediana y gran empresa con el objetivo de incrementar los productos hechos en Bolivia.

El presidente Luis Arce Catacora destacó la puesta en marcha del programa de reactivación al servicio de del sector productivo nacional, especialmente al aparato productivo comprometido con la política de sustitución de importaciones en el país.

“Hoy estamos entregando los primeros créditos para ese objetivo de reactivación económica por el lado de la oferta, por el lado de la producción. A eso se suma lo que también ya hemos arrancado con la reactivación de la inversión pública, con la inversión fundamentalmente en el tema productivo”, enfatizó Arce.

El Primer Mandatario sostuvo que en reuniones con pequeños y medianos productores, productores agropecuarios y organizaciones sociales el Ejecutivo ha planteado la necesidad de aumentar la producción en el país, especialmente dirigida a la sustitución de importaciones, planteamiento que ha tenido mucha receptividad en todos los sectores.

Dijo que los créditos que hoy se están entregando, uno por Bs 3 millones y otros menores de capital de operaciones, son parte de la estrategia para salir de la crisis económica con miras a alcanzar el nivel de crecimiento sostenido que Bolivia necesita para dar certidumbre a la población.


Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Néstor Huanca, precisó que los créditos de los fideicomisos FIDERIN son un incentivo financiero importante por sus condiciones ventajosas para el sector productivo: un interés es de 0,5% anual fijo, los periodos de gracia van desde seis meses a un año, los periodos de pago pueden ser mensuales, bimestrales, trimestrales, semestrales e incluso personalizados de acuerdo a la forma de producción, y se establecen diferentes modalidades para las garantías.

“Ahora iniciamos con las primeras operaciones del fideicomiso con la entrega de créditos a los primeros beneficiarios. Las evaluaciones fueron rápidamente realizadas por Banco Unión y el Banco de Desarrollo Productivo, a quienes agradecemos e instamos continuar con la colocación de recursos de este fideicomiso e invitamos también a los productores que sustituyan importaciones acercarse a estas entidades financieras”, manifestó Huanca.

La autoridad explicó que la cobertura de créditos en esta primera entrega llega a los sectores productivos de cuero, calzados, textiles y alimentos que sustituirán importaciones. “De esta forma iniciamos con mas fuerza apoyando a la producción nacional y estamos seguros de que las micro, pequeña, mediana y grandes empresas encontrarán en este fideicomiso el incentivo que esperaban y así seguir ampliando sus capacidades productivas.

En representación de los beneficiarios, el productor de textiles de Cochabamba de la empresa Original, Eustaquio Ramírez, destacó los beneficios y apoyo estatal a los productores a través de este crédito de sustitución de importaciones. Dijo que con el crédito que ha recibido, a través del BDP, reactivará su pequeña empresa, su pequeño negocio familiar y dará trabajo a un grupo de personas.

“Me dedico a fabricar prendas para todas las temporadas, especial ropa de trabajo para nuestras empresas, mi compromiso es transformar la industria nacional sustituyendo las importaciones, es hora de producir y consumir lo nuestro ya basta de comprar del exterior, los productores y artesanos tenemos una mano de obra calificada y nuestros precios son accesibles”, manifestó Ramírez.

FIDERIN

El Gobierno del presidente Luis Arce, en fecha 17 de diciembre de 2020 promulgó el Decreto 4424 de conformación del Fideicomiso de Reactivación de la Industria Nacional. El Fideicomiso asciende a la suma de Bs 911.1 millones distribuidos de la siguiente manera: Bs 468,4 millones con el BDP y Bs 472,7 millones con el Banco Unión.

El objetivo del Fideicomiso es la otorgación de créditos para el financiamiento de Capital de Operaciones y/o Inversiones, con el propósito de apoyar a micro, pequeña, mediana y gran empresa para reactivar y potenciar la producción nacional para la sustitución de importaciones en producto final y en materia prima.

Sustituir importaciones es reemplazar manufacturas importadas por productos hechos en Bolivia a través del fortalecimiento de la industria nacional.



miércoles, 27 de enero de 2021

Tarija da los primeros pasos para transformar su matriz productiva y otorgar valor agregado a su oferta

 Con un total de Bs 17, 8 millones, en Tarija se implementan las fábricas de reciclados de plásticos,  de producción de malla antigranizo, de tuberías para riego tecnificado y la de jugos y néctares de uva. A estos se agregan la reactivación de las fábricas de producción de té de manzanilla y harina de haba.

La secretaria de Desarrollo Productivo de la Gobernación tarijeña, María Lily Morales, afirmó que cuatro factorías se financiaron con dinero del Programa Solidario Comunal (Prosol) que aportaron los beneficiarios y una contraparte de la gobernación.

Morales precisó que  es el resultado palpable del Prosol que por primera vez  los trabajadores del agro priorizaron para organizarse en una alianza, a tiempo de resaltar que lo avanzando es parte de la gestión del gobernador Adrián Oliva.

El presidente de la Asociación de Productores Regantes de Uriondo, Higinio Castro, sostuvo que el sector destinó el dinero para implementar las factorías como Organizaciones Económicas Comunitarias que está sustentada en la Ley 338 aprobada en 2013.

Según Castro, ese instrumento legal les permite no solo producir y acopiar, sino incursionar en la industrialización.

A su vez, Morales hizo notar que, en el caso de las fábricas de té de manzanilla y harina de haba, reactivaron su implementación con recursos económicos de la Gobernación que invirtió más de Bs 500.000 en ambos proyectos.

Toda inversión en el área productiva, que se justifique y cuente con los estudios técnicos - económicos y legales es bienvenida en nuestro departamento para reactivar su economía. Se espera que se haya consensuado con el sector campesino, cuando se habla de diversificar la actividad productiva, resaltó el economista Víctor Hugo Figueroa.

Las fábricas están localizadas en las provincias Cercado, Méndez y Avilés.

Las factorías

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Tarija, la inversión para llevar adelante el programa de industrialización se divide en la fábrica de reciclados de plásticos con una inversión de Bs 3,1 millones, entre la construcción y la adquisición de maquinaria.

La factoría destinada a la elaboración de malla antigranizo costará Bs 3,6 millones, entre infraestructura y maquinaria nueva. La fábrica de producción de jugos y néctares de uva, va a requerir un desembolso de Bs 4,5 millones.

A su vez, la factoría encargada de procesar tubos plásticos para el riego tecnificado demandará una inversión de Bs 5,6 millones. Por último, la procesadora de té de manzanilla y harina de haba demandará una inversión de Bs 500.000.

domingo, 24 de enero de 2021

Expertos ven que confinamiento rígido sería fatal para Mipymes y la economía

 Para el especialista en finanzas Jaime Dunn los agentes productivos y económicos no están en condiciones de soportar una segunda cuarentena rígida. Justifica que el 98% de los agentes productivos económicos en Bolivia son micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), cuya participación va del 30 al 35% en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Dunn alude que los actores de este sector interactúan socialmente con sus clientes. “Reciben pagos en efectivo en un 95%. Eso hace que también sean muy vulnerables en el tema de la pandemia. Las Mipyme están tan castigadas que una medida extrema, como la cuarentena rígida, tendría un golpe fatal. No olvidemos que en Bolivia casi un 73% de la gente trabaja en la informalidad y necesita de interacción social para subsistir”, dijo Dunn.

Cree que una segunda cuarentena no simplemente sería fatal para la economía de las empresas de Bolivia, sino sería impracticable porque la gente tiene que elegir entre morir de hambre en la casa o arriesgarse con el virus en la calle. “La probabilidad de morirse de hambre es más alta que contagiarse”, enfatizó, al insinuar que esto se puede convertir en un problema social y desbordarse.

En el caso de Santa Cruz, en criterio del economista José Alberti, una cuarentena rígida total en el departamento sería muy costo en términos de producción, porque el efecto podría trasladarse rápidamente a los empleos. Citó que Santa Cruz aporta el 31% al PIB y más del 70% de la producción de alimentos a escala país. “Para el tejido empresarial de esta región sería muy costoso”, puntualizó, al pedir coordinación de los tres niveles de Gobierno en los planes y programas del combate al virus porque la gente podría morir de hambre y no de Covid en los próximos meses.

Para el economista e investigador social Roberto Laserna, el Gobierno debe actuar, pero también dejar actuar a los demás. “En el caso del sector privado debe actuar con decisión en vez de amenazarlos con castigos so pretexto de estar especulando o escondiendo fortunas”, subrayó.


sábado, 23 de enero de 2021

Presentan la subasta electrónica y el mercado virtual para ofertas al Estado

 El Gobierno presentó este jueves la subasta electrónica y el mercado virtual estatal aprobados mediante el Decreto Supremo 4453. Con esto se permitirá a los proveedores y empresarios ofertar sus productos al Estado mediante el Sicoes, para disminuir la corrupción.

Tras firmar el Decreto, el presidente Luis Arce dijo que es un “día histórico” porque las compras estatales que en muchos casos han estado tipificadas por hechos de corrupción y falta de transparencia, se harán desde hoy en el Sistema de Contrataciones Estatales, vía virtual.  

Comentó que en el gobierno de Áñez se evitaba en reporte de las compras estatales a través del Sicoes, por lo que aseguró, que ahora “la lucha contra la corrupción arranca con este sistema”.

“Cuando queramos vender papel, todas las empresas anotadas en el RUPE van a poder competir de manera transparente ofertando su producto y el precio. Se benefician los proveedores más eficientes. Todos van a competir en una subasta electrónica en tiempo real”, apuntó.

La primera autoridad del país agregó que el sistema está en vigencia desde hoy.

En ese marco, el ministro Economía y finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, argumentó que, en la línea de austeridad, la subasta simplifica la presentación de propuestas, ahorrando gastos logísticos en las entidades públicas y empresas ofertantes. Se aplicará tanto para la modalidad de licitación pública como para la de Apoyo Nacional a la Producción y Empleo (ANPE).

Asimismo, el mercado virtual permitirá promover y difundir publicidad de manera gratuita de los productos.

“Se apoyara a la producción nacional, principalmente a las micro y pequeñas empresas y similares que no tengan capacidad de solventar un sitio web (…) Estamos modernizando al Estado y estamos generando un método de lucha contra la corrupción”, sostuvo.


miércoles, 20 de enero de 2021

SELLO garantiza la miel 100% nacional

 A la crisis que afrontan los apicultores por el COVID-19, se sumó la falsificación de productos. Un nuevo reto al que hacen frente con un sello de garantía que certifica la pureza de la miel que procesan 5.500 familias productoras de Cochabamba.

Como consecuencia de la pandemia, la población en diferentes regiones del país incrementó el consumo de productos naturales como la miel, propóleos y jaleas, con el objetivo de fortalecer el sistema inmunológico.

Una situación que fue mal aprovechada por comerciantes inescrupulosos para la venta de productos falsificados, afectando la economía de los apicultores, sobre todo de Cochabamba.

Desde noviembre del año pasado a la fecha, la crisis social y sanitaria golpeó drásticamente a ese sector productivo, provocando que la actividad apícola se reduzca en casi un 80%.

“Existen números rojos y tenemos gente vendiendo colmenas. Ha sido un año muy deprimente para nosotros”, resumió el presidente de la Federación de Apicultores de Cochabamba (Fedac), Nabor Mendizábal.

Cuando los productores comenzaban a digerir la crisis una nueva dificultad se sumó a su desazón.  Como rima esa frase “sobre llovido, mojado”, las familias de apicultores fueron sorprendidos por la comercialización de productos de miel falsificados e inclusive adulterados, relató el apicultor cochabambino.

Entre cambiar de rubro productivo, iniciar acciones legales o mantenerse en el mercado, este sector prefirió la última opción y decidió aplicar un sello que garantiza la calidad y pureza de su producto.

“Es un sello que garantiza que la miel que estás consumiendo es miel de abeja de apicultores, miel de abeja de verdad”, destacó.

El citado sello consiste en la sigla y el logo de la Fedac, la marca de “sello de garantía” en fondo rojo y el logo de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), el cual comenzó a utilizarse el pasado mes con resultados positivos, ya que la población respondió favorablemente reconociendo el producto original y apoyando la producción nacional, comentó a este medio el directivo de los api cultores de Cochabamba.

Mendizábal explicó que a consecuencia de la crisis sanitaria y las cuarentenas aplicadas en el país, los productores de Cochabamba se veían perjudicados para trasladarse a las zonas donde se encontraban ubicadas sus colmenas, “por el terror” que les tenían los pobladores de los diferentes municipios que visitaban.

“La producción de miel obliga a colocar 20 o 30 colmenas cada tres kilómetros en línea recta, normalmente cercana a carreteras, a diferencia de la agricultura o ganadería que concentra la producción en una sola propiedad (…) y con la pandemia no nos podíamos mover”, dijo Mendizábal.

REACTIVACIÓN

El proceso de recuperación económica del sector apicultor boliviano no solo pasa por un sello de identificación de producto 100% nacional, sino también de la cooperación del Estado a través de políticas de incentivo y financiamiento para el mejoramiento productivo.

“La apicultura es una actividad que hemos demostrado que puede generar mucho dinero”, aseguró el presidente de la Fedac, quien también anticipó a este medio que ese sector gestiona un trabajo conjunto con los ministerios de Economía y de Desarrollo Productivo para viabilizar “un sistema de créditos para la reactivación económica”.

lunes, 18 de enero de 2021

PRODUCTORAS DE BARBIJOS DE EL ALTO IMPULSAN LO HECHO EN BOLIVIA

 Decenas de micro y pequeñas productoras en la ciudad de El Alto innovan con la fabricación de barbijos con materiales nacionales para impulsar lo Hecho en Bolivia con el fin de reactivar la economía del país.

La dirigente de la Asociación de Barbijeras de El Alto, Fanny Patzi, convocó a la población adquirir sus productos que se comercializan en esa urbe a precio justo y del productor al consumidor.

“Tenemos precios accesibles, porque como productores estamos dando del productor directo al consumidor, no somos revendedores, nosotros lo que vendemos son nuestros productos. Hacemos productos bolivianos, confeccionamos barbijos con producto y con material boliviano”, dijo a la prensa.

Contó que antes de la pandemia del Covid-19 las productoras se dedicaban a confeccionar chamarras y mochilas, pero ahora producen barbijos con una variedad de diseños, entre ellos de aguayo y bordados típicos de la cultura del país.

“Yo también hago mochilas, pero hay mochilas que están entrando desde China y lo venden a un precio barato, pero esas mochilas no tienen garantía. Lo que produzco es con un buen material. A pesar de la pandemia seguimos produciendo y pido que nos apoyemos entre los bolivianos y bolivianas para consumir lo nuestro”, agregó.

Las micro y pequeñas productoras mañaneras todos los días comercializan sus productos desde las 5:00 de la mañana en inmediaciones del Multifuncional de la Ceja de El Alto.